Toda el agua que consumen 347 personas a lo largo de un año cabe en el depósito subterráneo situado entre el paseo de Neptuno y la calle Eugenia Viñes. La concejala del Ciclo Integral del Agua, Maria Àngels Ramón-Llin, visitó ayer las instalaciones, probadas durante las últimas lluvias con gran intensidad en la ciudad y que conectan directamente el enorme caudal con la depuradora de Pinedo.
¿Qué utilidad tiene construir una piscina para 20.476 metros cúbicos de agua y con un coste de 7,6 millones de euros en plena ciudad? El propósito es doble para la delegada, quien destacó por una parte la eliminación de cualquier riesgo de inundación en el Cabanyal por el rebosamiento del alcantarillado, además de reutilizar toda el agua en el lago de la Albufera.
Hace años que no se inundan las calles de Valencia y el depósito servirá para dar una seguridad añadida. Además, el agua que recoge será la primera que arrastre la lluvia por las calles del Cabanyal, por lo que estarán repletas de partículas de humo debido a la contaminación del tráfico.
Antes de la puesta en servicio del depósito de tormentas, el agua iba directamente a la depuradora de Pinedo. «Si no podía tratarla toda, entonces se tiraba al mar sin depurar», lo que perjudica directamente la calidad del litoral.
El tratamiento es normal, sin más productos añadidos, indicó la delegada. Entonces se puede derivar a las acequias que llegan a los arrozales de la Albufera. En apenas cuatro horas y media, el depósito está vaciado por completo.
La limpieza no necesita malgastar agua, al realizarse con una mezcla de agua a presión. El colector que lleva el agua de la inmensa sala hipóstila hasta Pinedo ya está en servicio y preparado para el siguiente fenómeno de gota fría en la ciudad.
De cara al futuro, Ramón-Llin estimó que el siguiente depósito se construirá en la confluencia de la avenida Constitución con la avenida Hermanos Machado, en Torrefiel, aunque sin plazos.
«Este tipo de obras superan el plazo de ejecución del Plan E», dijo en referencia a las ayudas estatales. Toda la instalación se dirige con ordenadores situados en el telemando, en la calle Doctor Lluch.






