En el horizonte del año 2030, la provincia de Castellón habrá duplicado su población hasta alcanzar el millón de habitantes. Ofrecer a 20 años vista unas pautas de crecimiento ordenado y sostenible constituye la base de la Estretegia Territorial de la Comunitat Valenciana, que la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda presentó ayer en Castellón con tres premisas claras: reducir el consumo de recursos naturales, vertebrar una área metropolitana en torno a la capital bien comunicada y sostenible y ofrecer a los habitantes del interior posibilidades de desarrollo que permitan la pervivencia del sistema rural sin perder la personalidad de cada territorio.
La Estrategia Territorial no es más que la compilación de los diferentes planes sectoriales y territoriales que ha ido elaborando la Generalitat en los últimos años. Una compilación que, por otra parte, permite a la Conselleria plantear una serie de propuestas concretas que deben hacer de Castellón el lugar «privilegiado» en el que vivir dentro de 20 años. Entre ellas, el Consell destaca la definición de 21 grandes áreas de actividad económica en la provincia; la creación de tres grandes nodos de actividad industrial, terciaria y logística en el Baix Maestrat, el puerto de Castellón y el triángulo Vall d'Alba-Cabanes-Vilafamés; y la puesta en marcha de cinco parques comarcales de innovación, además de 11 polígonos industriales en las comarcas del interior.
En este Castellón del futuro van a ser necesarias también las infraestructuras, y así lo pone de manifiesto un documento que durante el próximo año va a someterse a la revisión de asociaciones y colectivos para ofrecer a finales de 2010 una «hoja de ruta» consensuada que permita llegar a 2030 en las mejores condiciones. La conexión con alta velocidad, el aeropuerto, el corredor ferroviario del Mediterráneo, el impulso a un AVE regional y la mejora de las carreteras, tanto en el eje norte-sur como, sobre todo, en los transversales se consideran prioritarios para garantizar el futuro.
El principal reto, sin embargo, va a ser la vertebración y consolidación de una zona metropolitana todavía «en formación», que la Conselleria ha previsto rodear de una «trama verde continua», que conectará el Desert de les Palmes y la Serra d'Espadà con las zonas húmedas de Nules y Burriana a través de los corredores fluviales del Millars y la Rambla de la Viuda. Esta «trama verde» prevé también aprovechar el paisaje agrícola -uno de los principales puntos débiles del área metropolitana- y los campos de golf para integrar el territorio. Un corredor similar se plantea entre la Tinença de Benifassà y el litoral.
«Maximizar el potencial metropolitano del área urbana de Castellón» va a requerir también de la potenciación de las comunicaciones entre los municipios que forman parte de ella, a través de una red de transporte público apoyada en el Tram, que se plantea llevar incluso hasta Moncofa, Oropesa y l'Alcora-Onda-la Vall, así como la conexión de los núcleos urbanos a través de bulevares.
Otro de los retos, según la Conselleria, va a ser la posibilidad de aprovechar la promoción deportiva de Vila-real para crear un cluster en torno al deporte para la formación de deportistas o las estancias de equipos profesionales de toda Europa. La creación de parques agrarios y la delimitación de áreas de regeneración urbana completan la estrategia de la Conselleria para el área metropolitana, para la que la Generalitat prevé en 2030 una significativa reducción de la huella ecológica (la superficie en recursos naturales que consume cada castellonense, muy por encima de los umbrales recomendados) y aumentar hasta un 10% el uso del transporte público.
Fuera del área metropolitana de la capital, la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana prevé la potenciación del nodo urbano formado por Vinaròs-Benicarló-Peñíscola y también del sistema rural, de gran importancia en la provincia. La definición de un Plan de Paisaje del Maestrat-Els Ports; la protección de los paisajes de olivos milenarios y la piedra seca entre estas dos comarcas o la creación de rutas por los territorios de Jaume I son otras de las propuestas.
En el capítulo de las «debilidades», el estudio destaca el excesivo peso de la construcción, un «cierto desequilibrio territorial», la escasa oferta hotelera o las «insuficientes conexiones interior-litoral» en toda la provincia, así como una excesiva radialidad entre el lugar de trabajo y el de residencia, que la Conselleria quiere limitar a 15 minutos.
El vicepresidente tercero, Juan Cotino, destacó que Castellón «goza de una situación geográfica privilegiada y puede convertirse en una pieza clave entre Valencia y Barcelona». «Por ello, la Estrategia Territorial tiene como objetivo orientar la trayectoria de la provincia hacia el futuro a través de un conjunto de propuestas tanto ambientales como de infraestructuras».



