Héctor Barberá fue el primer valenciano en ganar en Cheste en 2004 cuando estaba en 125 c. c. y ayer repitió, pero en 250 c. c. y para conseguir el subcampeonato del mundo. El piloto de Dos Aguas lo tiene claro. «En Valencia siempre tienes una marcha más», señaló.
«Aquí -en referencia a Valencia- he nacido como piloto y me he formado y eso unido a al afición que te jalea y apoya hace que se te pongan los pelos de punta», según Barberá.
La carrera ha sido la última de esta categoría. Algo que para Barberá, con 75 pruebas disputadas en ella, es una pena. «Con estas motos son con las que más he aprendido y he disfrutado, es una lástima, los dos tiempos van a desaparecer», manifestó.
Respecto a su triunfo afirmó que había visto dos veces que Marco Simoncelli tenía problemas y por eso se acercó. «No he querido asumir riesgos porque hacía mucho viento y cuando se ha caído ya me he relajado y he intentado disfrutar al máximo», explicó el piloto de Dos Aguas.
Barberá aseguró que sabía los neumáticos que llevaba el italiano. «Sufría en la parte delantera porque el neumático lo gasta antes. Se le había cerrado un par de veces y por eso conseguí acercarme», argumentó el valenciano, quien dedicó la victoria a su hermana «porque esta semana o la que viene dará a luz».
Y tras conseguir el subcampeonato felicitó al campeón, Aoyama. «Es el justo vencedor, cuando ha tenido que ganar lo ha hecho y cuando ha tenido que conformarse también», según manifestó. En cuanto a su segundo puesto en el Mundial dijo que no había que ponerse a pensar.
«Lo hemos hecho bien, sobre todo en las cinco últimas carreras, en las que hemos estado en el podio. Fue una lástima que a mitad de temporada nos perdiésemos un poco en algunas carreras», aseguró Barberá, quien se lamentó del fallo en Indianápolis.
Pero los 250 c. c. ya son historia, el año que viene estará en Moto GP con Ducati. «Nos quedan muchas cosas que hacer, cuando me vaya a dormir no podré porque llegar a Moto GP es el sueño de cada piloto, ya estoy un poco nervioso para ver qué transmiten las motos. Aunque de momento me voy a despedir de los mecánicos y mañana (por hoy) estaré al cien por cien encima de la moto».





