Una norma común para las empresas que explotan los servicios de metro. Este fue el eje central del coloquio organizado ayer por Metrovalencia en las instalaciones de la estación de Colón, que contó con la participación de expertos internacionales y representantes de la industria ferroviaria.
La idea es que las futuras directivas que parten desde el Parlamento Europeo, que suelen ser de obligado cumplimiento para los países miembros, se basen en una normativa común que permita unificar criterios, lo que en la práctica redundaría en la seguridad del principal medio de transporte de viajeros en las ciudades.
El coloquio estuvo dirigido por la gerente de la empresa, Marisa Gracia, que en su intervención destacó la falta de legislación específica, por lo que planteó la necesidad de que «los distintos operadores participen en la elaboración de recomendaciones que puedan servir como base a las autoridades europeas para establecer directrices al respecto».
Además, Gracia aprovechó para describir la política de seguridad de FGV, entidad pública que también engloba el TRAM de Alicante. «La empresa sitúa la seguridad como elemento prioritario en nuestra actividad diaria. Como herramienta básica para la promoción de la cultura de seguridad se están dando una serie de pasos para la implantación de un Sistema de Gestión de la Seguridad, que toma como referencia las directivas europeas en materia de seguridad ferroviaria», dijo. Yves Amsler, miembro de la Unión Internacional de Transporte Público, destacó que las directivas en esta materia atañen, de forma exclusiva, a las llamadas redes de interés general, y que no afectan, por tanto, a las explotaciones de metro.
El acto se enmarca dentro del ciclo de conferencias «FGV, futuro sostenible».





