La juez Kornreich tiró el viernes por la tarde en Nueva York la toalla. Se rinde. Esto es demasiado complicado para ella. Una persona que no tiene relación con la Copa América no puede legislar con certeza sobre un asunto que no domina.
La magistrado ha ido capeando el temporal pero, al final, se ha dado cuenta de que ella sola no es capaz de resolver el entuerto que le han creado Alinghi y BMW Oracle. A cada resolución que la togado plantea, salen infinitas preguntas y dudas con criterio. Y el viernes decidió sacarse de la manga una nueva modalidad de vista.
Una vez cerrado su tribunal, pasadas las doce de la noche en España, envió por fax a los dos sindicatos su decisión. Y la mandó de esa forma porque les emplaza al miércoles a las diez de la mañana para una nueva vista.
Pero la del día 5 es diferente. Kornreich ha decidido que tanto Alinghi como Oracle nominen a una persona de su cuerda y que tenga experiencia en reglas de la Copa América. Debe haber sido juez en una edición de la competición. Y entre estos dos hombres (ajenos, pero con planteamientos cercanos a los que defiende el sindicato que le han elegido, obviamente) se deben poner de acuerdo en determinar a una tercera persona.
Pero aquí se encuentra la flaqueza de la nueva idea de la magistrado. Alinghi y Oracle no se han puesto de acuerdo en nada en los últimos dos años. Es más, se les ha pedido varias veces que nombren a un mediador. Y esa tercera persona que dice la juez que deben nombrar a medias es tan trascendental -su voto será el impar- que los dos equipos no se van a poner de acuerdo en su elección.
El miércoles se producirá una nueva vista a la que están invitados los abogados y se tratará sobre cinco aspectos a los que la juez ha sido incapaz de dar una solución de la que se sienta versada.
Para Valencia la más importante es la de la sede. La juez plantea en el segundo punto si hacer la Copa América en febrero en Valencia «es seguro». Es probable que haya sido Alinghi el que le haya planteado a la magistrada que Valencia, en febrero, no garantiza la satisfactoria y puntual realización de la Copa América. En ese mes o no hay viento o sopla por encima de las expectativas del defensor.
Es evidente que esta duda se la ha creado a la magistrada Alinghi que es quien se plantea llevar la Copa a un lugar que no sea Valencia. Oracle firmaría hoy mismo y a ojos cerrados que la regata se disputara en febrero en Valencia. El mal menor. Pero a Alinghi le gustaría seguir pudiendo decidir dónde llevar la Copa el próximo mes de febrero, aunque sea a Valencia. Los suizos barruntar que, al final, la juez sea la que ordene que la competición se haga, sí o sí, en aguas de La Malvarrosa alegando que ya no hay tiempo para llevarla a otro sitio.
Ernesto Bertarelli no es que esté en contra de Valencia, ni mucho menos, pero para él y su equipo no es el lugar ideal donde llevar la regata. Los suizos prefieren un sitio donde el viento sea estable en menos de ocho nudos y donde haya poca mar. Es ciertamente complicado que en febrero en Valencia se den estas condiciones. Lo normal es que si hay poco mar no haya nada de viento y que si hay viento haya demasiado mar como para navegar con seguridad.
Alinghi ha introducido la versión de la seguridad ya que 'teme' que con vientos fuertes la integridad de los regatistas pueda correr peligro.