Se busca casa inteligente, de alta eficiencia energética, que se nutra sólo de luz solar, sostenible y domotizada. Aunque lo parezca, esto no es un anuncio de una inmobiliaria o particular, sino del departamento de Energía del Gobierno de EE UU, que busca en las universidades de todo el mundo estudiantes capaces de demostrar en la práctica la teoría de que las 'viviendas solares' son posibles.
Un equipo de 40 personas de la Universidad Politécnica de Valencia, integrado por profesores y alumnos de seis carreras -Agrónomos, Industriales, Telecomunicaciones, Gestión en la Edificación, Arquitectura y Bellas Artes-, han hecho suyo el reto y han sido seleccionados para participar en la versión europea de la competición Solar Decathlon, que se celebrará en junio en Madrid.
«Se han presentado 400 proyectos universitarios de toda Europa y se han aceptado sólo 20 y la Politécnica es la única Universidad pública valenciana que lo ha logrado», detalla Ignacio Guillén, coordinador del proyecto bautizado como 'On &On'.
La 'casa solar' de la Politécnica que competirá en esta particular olimpiada de energías renovables se comenzará a construir en breve en el Parque científico, «y esperamos que esté lista en dos meses porque, luego, tenemos hasta mayo para hacer mediciones y comprobar que las placas solares generan la energía suficiente para llevar las tareas diarias de una casa, desde poner lavadoras, dar servicio de calefacción o producir agua caliente para dos duchas diarias de 50 litros cada una», explica María José Vidal, profesora de la Escuela de Gestión en la Edificación.
Inversión
El proyecto 'On &on' necesitará de una inversión de casi un millón de euros, entre construcción (400.000 euros) y transporte y montaje en Madrid, pero «una vivienda para una familia de dos personas podría costar 200.000 euros», añade Vidal.
El equipo de la Politécnica sólo contará con seis días para montar la 'vivienda solar' de 40 metros cuadrados en Madrid. «Las 20 universidades participantes levantaremos las casas en lo que se ha denominado la 'villa solar', junto al río Manzanares», relata Ana Llopis, directora de Arquitectura.
«Para conjugar la arquitectura con las prestaciones de energía solar, hemos creado una casa nodriza que tendrá una piel que se irá plegando o desplegando para hacer que la casa se refresque o conserve mejor el calor», explica Irene Soriano, alumna participante. «La casa podría ir añadiendo módulos, en función de los hijos que se tengan o quitándolos, cuando los adolescentes dejen la vivienda familiar», explican.
«Siempre sigo la edición del concurso que hacen en Washington y, cuando ví que aquí buscaban estudiante, no me lo pensé. Yo llevo el diseño fotovoltáico y la iluminación», detalla Alejandro Fernández. A Juan Carlos Molina y Diego Ponce les ha tocado ingeniarse la fachada, que finalmente será de madera. Y, por ejemplo, Jonathan Voube -estudiante de intercambio de Enim (Francia)- se encarga «de la gestión y análisis del ciclo vital de la casa. Es decir, el mantenimiento, producción y residuos».
Por aquello de que hay que reciclar, una vez finalice la competición, la 'casa solar' se ubicará junto al toro de Osborne y servirá para hacer talleres escolares y demostrar que los hogares con energía solar y la domótica son reales. «Además prototipos como este pueden servir para hacer postas sanitarias o casas para situaciones de emergencia porque ya están montadas», añade Guillén.






