Un gran número de pacientes atendidos en las consultas de reumatología, por su inmunodepresión, pueden incluirse como pacientes de riesgo ante complicaciones de la gripe A. Es por ello que la Sociedad Española de Reumatología ha recomendado unas pautas para el manejo de nuestros pacientes.
Las enfermedades autoinmunes sistémicas ocasionan una inmunodepresión en los pacientes puediendo ocasioner lupus eritematoso sistémico, vasculitis, artritis reumatoide, artropatía psoriásica, etcétera. Los múltiples tratamientos que prescribimos a los pacientes y que han logrado una mejoría impensable hace 15 años aumentan la inmunodepresión de los pacientes; se trata de corticoides, inmunosupresores (metotrexato, azatioprina, ciclosporina, ciclofosfamida, 6-mercaptopurina, leflunomida) y los recientemente introducidos tratamientos biológicos (infliximab, etanercept, adalimumab, tocilizumab, rituximab o abatacept). Otros tratamientos de fondo, que no alteran la inmunidad, son la salazopirina y los antipalúdicos.
Las enfermedades inflamatorias ocasionan afectaciones extraarticulares hepáticas, renales o cardíacas que constituyen en sí grupos de riesgo ante complicaciones de la gripe. Las enfermedades reumáticas, en un gran porcentaje de casos, se dan en pacientes de edad avanzada, coincidiendo otros procesos que igualmente incrementan el riesgo de infecciones y secuelas com diabetes o insuficiencia renal, entre otros.
Riesgo y síntomas
¿Qué pacientes debemos considerar como de riesgo de complicaciones de gripe A?. Hay distintos casos, que se agrupan en pacientes de cualquier edad con patología autoinmune; pacientes con otras enfermedades reumatológicas y con factores de riesgo asociados (edad avanzada, obesidad, embarazo, EPOC y asma, enfermedades cardiovasculares salvo hipertensión, neoplasias activas, insuficiencia renal crónica, hepatopatía crónica, diabetes, trasplantados o pacientes con caquexia); y, por último, pacientes con cualquier patología y tratados con los fármacos que producen inmunodepresión.
Se debe sospechar que existe gripe A en pacientes con fiebre elevada y en los que evidenciemos tos, estornudos, rinorrea, dolor de garganta, dolores musculares y cefalea. También, en pacientes considerados como grupos de riesgo y con presencia de dos de los síntomas (aún sin fiebre) o en los que se diagnostique una neumonía.
Ante la sospecha de padecer gripe A, acuda de inmediato a su médico de familia o llame al 112. Si se considera oportuno, se le tomarán muestras de exudado nasofaríngeo antes de iniciar el tratamiento adecuado.
Recomendaciones
Lo principal es la prevención, con las medidas difundidas por prensa, radio y televisión: lavado de manos, limpiar superficies de contacto, taparse la boca y nariz al estornudar, etcétera. Si aparecen síntomas sospechosos de gripe A, debe consultar con su médico, que es conocedor de su inmunodepresión.
Si está incluido en los grupos de riesgo, es aconsejable vacunarse frente a gérmenes que pueden complicar una gripe A, recomendándose la vacunación de la gripe común (anual) y del neumococo (cada cinco años). Respecto a la vacunación de la gripe A, con los datos actuales, parece recomendable la misma, siempre que las vacunas existentes no sean de virus vivos o atenuados. Debemos estar pendientes de las normas oficiales cuando esté disponible esta vacuna.
No está justificado el uso indiscriminado y rutinario de antivirales (Tamiflú o Relenza), pues conduce a crear resistencias, disminuyendo su eficacia cuando sea necesaria su administración (pacientes incluidos en grupos de riesgo y que hayan tenido contacto con pacientes con gripe A confirmada). En estos casos, se iniciará lo antes posible la profilaxis, pues el período de contagio es de 48 horas. Siempre se utilizarán por prescripción médica. ¡No se automedique!
Tratamiento
Ante la sospecha de gripe A, su médico le tomará muestras de exudado nasofaríngeo e iniciará el tratamiento, a ser posible en las primeras 48 horas del inicio de síntomas. No se suspenderá el tratamiento aunque el cultivo resulte negativo, pues la negatividad no excluye por completo la infección. Es recomendable suspender durante siete o 15 días el tratamiento inmunosupresor o biológico.
Se recomienda a los pacientes que sigan las recomendaciones de la Conselleria y el Ministerio de Sanidad, a través de sus páginas web www.msc.es/servciudadanos/alertas/gripeAH1N1.htm y www.antelagripeactua.gva.es/es



