La Asociación Veïns de Parcent mostró su gran satisfacción por la desestimación de los planes urbanísticos previstos en su municipio. «Es una recompensa comprobar como toda la presión ha tenido al final sus consecuencias».
El colectivo recordó cómo desde aquel lluvioso 30 de enero de 2006, cuando iniciaron su lucha contra las 1.750 casas, «la pertinaz lluvia ha acompañado casi cada acto de rechazo y nuestras protestas». Algo que «no amedrentó a la gente de Parcent dispuesta a defender sus derechos, los de las generaciones futuras y los del territorio»
El colectivo reconoce que ha sido una «lucha desigual, casi imposible frente a los fuertes intereses económicos que solamente iban a beneficiar a unos pocos poderosos contra la voz de un pueblo que casi sólo se podía defender con paraguas».
«Era la lucha de David contra Goliat pero poco a poco, Parcent se fue convirtiendo en un referente de la defensa de la sostenibilidad, de cómo los ciudadanos pueden plantarle cara a los intereses puramente especuladores» asumen desde el colectivo.
Así pues, Veïns de Parcent recalca como en este tiempo ha logrado «pronunciamientos a favor de todas las instituciones», como el Síndic de Greuges, Defensor del Pueblo, el TSJ o el Parlamento Europeo. «Parcent era algo así como aquel pueblo de los irreductibles galos de los cómics de Astérix y Obélix» por la desigualdad de fuerzas que ha marcado el proceso. «Han sido casi cuatro años de protestas con la argumentación de la palabra y con los recursos democráticos y por fin ha empezado a salir el sol. Parece que podemos comenzar a cerrar los paraguas», simbolizan desde la asociación.
Se muestran satisfechos de que «por fin la Conselleria ha abierto los ojos y ha acordado informar desfavorablemente la aprobación definitiva», una decisión que simplifican con la afirmación de que «los PAI van a la basura».
Confían en que a pesar del plazo de alegaciones «hay informes absolutamente contundentes e imposibles de subsanar como son los de agua, afección forestal y protección de especies» por lo que creen que «nada se puede hacer ya para salvar estas barbaridades».
Por último, Veïns de Parcent agradece todos los apoyos «pese al desgaste que supone el paso del tiempo y el enfrentamiento contra los gigantes. Por fin vemos que el cielo escampa y la climatología nos sonríe, empezamos a ser felices y a mirar con optimismo el futuro y la sostenibilidad de nuestro pueblo».





