El calendario 2010 de la Fórmula 1 ya ha visto la luz y en el destacan muchos cambios importantes. La última carrera vuelve a Brasil, la primera cambia el tradicional Australia por Bahrein, Montreal vuelve al campeonato, Corea se estrena y Valencia obtiene una nueva fecha: el 27 de Junio.
Se colman así las aspiraciones de Valmor Sport, empresa organizadora de la prueba de nuestra ciudad, que buscaba una fecha en la que no fueran vacaciones en la ciudad, en la que hiciera menos calor y que permitiera el uso de las embarcaciones recreativas que deben dar «color» al puerto deportivo.
El objetivo se ha conseguido a medias, ya que el calor el 27 de Junio también podría ser sofocante, así que más vale buscar algún método para que el público no lo padezca: las gradas con sombra en todo el recorrido, y no sólo en la grada principal, serían muy bienvenidas.
Año decisivo
El cambio de fechas también deja a Valmor sin excusas para no tener el circuito bastante lleno de público. El primer año «reventó» pero en esta edición, entre la traída y llevada crisis, el bajo rendimiento de Alonso en Renault y las posibilidades de que el asturiano no corriera por la sanción pendiente a su equipo, los números fueron malos.
De cara a 2010 si Alonso está en Ferrari, las cosas sólo pueden ir a mejor, aún así queda un punto clave por mejorar: el tratamiento del público. El auténtico financiador de esta «fiesta» se encuentra con gradas ubicadas en zonas donde «no pasa nada», pocas zonas de sombra, precios abusivos dentro y fuera del circuito y «guardianes» dentro del recinto que no permiten moverse a sus anchas entre las zonas de tiendas de todo el trazado, y no sólo en las que tocan junto a su propia grada.
Todos estos detalles son decisivos para que el público lo pase bien, la prueba de Valencia cree afición y, una vez pasados los cinco años que quedan de contrato y el «boom» de Alonso, la F1 pueda seguir celebrándose en Valencia, como ocurre en Montmeló, donde hay F1 con o sin españoles en la pista, o en la propia Canadá, donde, pese a la ausencia de Jacques Villeneuve, todos quieren la Fórmula 1.
Enfado en Barcelona
El cambio de fechas ha sentado fatal en Montmeló, cuya carrera, el GP de España, se disputará el 9 de Mayo como primera del periodo europeo. Lo cierto es que ambas carreras están a apenas mes y medio de distancia y esto puede hacer que muchos aficionados se decidan por una u otra, en lugar de acudir a ambos eventos.
La novedad y el tirón turístico que ahora tiene Valencia, puede hacer que muchos de los clientes «fijos» de Barcelona empiecen a pensar en nuestra ciudad como alternativa. Montmeló ya ha sufrido la llegada de Valencia al mundo de las motos, y sabe que, con la F1 aquí, venderán menos entradas.
Quizá ambos circuitos deberían colaborar y vender paquetes conjuntos para los dos Grandes Premios a precios más económicos, pero esta razonable solución es una total quimera en nuestro país.
La suerte está echada y la F1 2010 ya está en marcha en Valencia con una fecha prometedora que debería llevar al éxito.
El asunto del accidente provocado de Nelsihno Piquet en el GP de Singapur del pasado año ha dejado las siguientes secuelas: Renault advertida por dos años, Pirquet inocente (¿?), Pat Symonds, director técnico de Renault, expulsado cinco años de la F1 y Briatore expulsado de por vida. Es todo un paripé, como ya sabrán los más avispados. Lo que queda es que nos tomaron el pelo a todos y que la mayoría volverán a bailar, más pronto que tarde, en el «circo» de la Fórmula 1.