Tenía la responsabilidad y el honor de cerrar la edición número 50 de Cibeles 'Madrid Fashion Week' y desde luego no decepcionó a la hora de poner el broche de oro a una moda que lleva a lo más alto a las prendas de baño. La diseñadora castellonense Dolores Cortés, que subía por tercer año consecutivo a la pasarela madrileña, vistió ayer a las modelos con una colección chic y elegante desde su particular interpretación del 'arte povera' inspirado en tres R: reducir, reutilizar y reciclar.
La colección de Cortés para el verano de 2010 sirvió para convencer al público de Cibeles de que se pueden hacer creaciones interesantes con objetos reciclados y cotidianos como conchas pintadas a mano, cordoncillos, maderas, estampados con pintuas povera, crochet con tiras de licra y papel reciclado. El resultado, además de los aplausos cosechados, es una propuesta en moda baño con glamur donde se combina lo natural con lo contemporáneo.
Derroche de imaginación
Tanto Dolores Cortés, como Guillermina Baeza y Montserrat Bassons -que dieron color a un desfile coordinado- dejaron ayer patente que en la moda baño todavía hay mucho que decir.
Bassons dio una lección de elegancia y mostró una moda baño inspirada en una estética glamurosa de los años 50 y, además, incluyó prendas futuristas. Baeza hizo un homenaje a a los años 20, momento de transformaciones y libertad femenina.
La pasarela madrileña cerró su semana de glamur con la entrega de premios. José Castro recibió el galardón a la mejor colección, mientras que Carla Crombie fue elegida la mejor modelo, con un premio dotado con 6.000 euros. La presentación de ete acto corrió a cargo de Blanca Romero.