Al director de la planta de Ford en Almussafes, Antonio Adés, se le escapó ayer un leve gesto de contrariedad cuando, tras la reunión del sector de la automoción con Rambla con motivo de la ampliación del Plan Prever, se le invitó a realizar una valoración pública de la ampliación de las ayudas. Adés debía de intuir que su presencia ante los medios de comunicación no se limitaría a aplaudir el Prever valenciano. Así fue.
Ford está en el candelero, y el director de la planta de Almussafes tiene varios frentes abiertos que atender. A la conflictividad laboral generada por la negociación del convenio colectivo y por los despidos propiciados por la crisis, se han añadido esta semana las declaraciones realizadas en Frankfórt el presidente de Ford España, José Manuel Machado, y la aclaración emitida el jueves por la multinacional sobre el nuevo C-Max.
Adés aseguró que todo parte de una «confusión que ya está aclarada». Sin embargo, el director de la planta de Almussafes tuvo que lanzar más luz sobre el asunto. O no, porque Adés, a la pregunta directa de si el C-Max que se fabrica en Almussafes será el que se venda en Estados Unidos, señaló que «ese mismo modelo se comercializará en Estados Unidos, pero no está definido qué factoría lo fabricará». Cuando se recordó a Adés que el C-Max sólo se va a fabricar en Almussafes, el responsable de Ford recordó que «nadie a dicho que no se vaya a fabricar en otra. Sabemos que se hará aquí el C-Max para el mercado europeo, pero, para que quede claro, no está definido si ese los C-Max que se comercializarán en EE UU se fabricarán en Almussafes, en Estados Unidos, en la China o en cualquier otra parte del mundo».