Las chimeneas fabriles de Ontinyent forman parte del patrimonio más importante de la ciudad, hasta el punto de ser una de las rutas turísticas que se oferta al visitante. Ahora, gracias a los 182.774,85 euros concedidos por la Generalitat al Ayuntamiento de la capital de la Vall d'Albaida, se podrán restaurar las chimeneas de Tortosa y Delgado, y Cambra i Mollà, más conocida como El Carril.
Filiberto Tortosa, concejal delegado del área, manifestó que con la subvención otorgada por la Generalitat «se costea el 100% del precio total del proyecto por lo que se recuperarán estos dos elementos fabriles sin tener que invertir ni un solo euro de las arcas municipales».
El proyecto de estudio y restauración de las chimeneas, redactado por la Universitat de València, será incluido como anexo al proyecto técnico y de dirección de obra de conservación y restauración de las chimeneas de El Tirador y Rajolar de la Concepció, ya finalizadas. Las chimeneas de Tortosa y Delgado y Cambra y Mollà se encuentran en el entorno del cauce del río Clariano.
Ambos elementos son propiedad municipal y se encuentran dentro del Catálogo del Patrimonio del vigente Plan General con el grado máximo de protección integral.
«El proyecto contempla el saneado y la consolidación de la fábrica de ladrillo caravista de las chimeneas, con iluminación y adecuación paisajística de su entorno», indicó Filiberto Tortosa, quien añadió que se enmarca «dentro de las actuaciones de mejora de la zona de El Carril, que prevé la demolición de construcciones inadecuadas, la recuperación del perfil natural junto al río y la adecuación de zonas ajardinadas y de paseo».
Las obras consistirán en la eliminación de los elementos arquitectónicos no propios, como hierros e instalaciones eléctricas, y en la limpieza producida por los elementos contaminantes previa consolidación de los ladrillos o morteros que se encuentran en mal estado para evitar su deterioro en el proceso de limpieza.
Posteriormente se reintegrarán los volúmenes perdidos con ladrillos de recuperación de la zona. Filiberto Tortosa insistió en que esta rehabilitación «permitirá recuperar unos elementos arquitectónicos que, a pesar de haber perdido su utilidad práctica, se han convertido en emblemáticos. Son recuerdos de las raíces industriales, evocadoras de los espacios públicos de las viejas fábricas y del trabajo de nuestros antepasados más inmediatos». También se colocará la iluminación sobre la cornisa de la base, dando luz directa al fuste y a la linterna de las chimeneas.
Original iluminación
Según Filiberto Tortosa, «estas luces serán de colores y cambiarán al unísono en todo Ontinyent, consiguiendo que las chimeneas se consoliden como elemento diferenciador del paisaje urbano de la ciudad y den una presencia singular de su pasado industrial».