El PSPV expresó ayer su inquietud ante el futuro que aguarda a la lonja de pescadores si finalmente se ejecuta el plan urbanístico del Cabanyal. El concejal Juan Soto exigió ayer a Barberá que «abandone su silencio e impulse una solución urbanística que garantice la conservación in situ del inmueble», inaugurado en 1909.
Ubicado en Eugenia Viñes (del número 133 al 171), fue construido por Juan Bautista Gosálvez. Soto quiso destacar ayer el carácter «patrimonial, histórico, arqueológico, social y etnológico del inmueble». De hecho, apuntó que es un ejemplo de la arquitectura industrial en los Poblados Marítimos y que su primer uso fue como hospital de los heridos de la guerra de Melilla, «por lo que Valencia tiene una deuda moral con un edificio que no puede acabar sufriendo una destrucción inmisericorde», en palabras del edil.
Actos conmemorativos
«Los actos conmemorativos de la Exposición Regional han concluido prácticamente y la lonja de los pescadores, que forma parte de la Valencia de principios del siglo XX, ha sido olvidada y despreciada por el Ayuntamiento», sentenció el edil, que recordó que el plan urbanístico del barrio prevé su derribo.
Según apuntó, el edificio cuenta con notables valores patrimoniales que le hicieron tener un nivel de protección 2, aunque fue desprotegido con la aprobación del plan para permitir su demolición. El edil criticó la «hipocresía» del equipo de Gobierno, al recuperar edificios como Tabacalera, de la misma época, y olvidarse de la lonja.