"Para ser 24 de agosto y con este calor ha venido mucha gente", afirmaba minutos antes de comenzar la prueba Fernando Alonso mirando hacia las gradas. No le faltaba razón, porque se congregaron 70.000 personas, a 5.000 del aforo total que había dispuesto la organización, Valmor Sport. Pero la cifra global de asistencia fue de 81.231 personas, al sumarse los asistentes ubicados en el paddock y el personal que circuló por las instalaciones durante el día.
La organización se temía lo peor y hace un mes pensaban que las gradas quedarían medio vacías. Pero en las últimas semanas la venta fue remontando gracias al anuncio de la presencia de Schumacher y el esperado regreso de Fernando Alonso. La presencia del asturiano acabó de animar a los aficionados para acudir a la taquilla. La misma mañana en la que se anunció que Alonso era indultado y podía disputar la carrera había 50.000 entradas vendidas en las gradas, por lo que en apenas cuatro días se despacharon 20.000. Un récord de ventas.
El paddock y el edificio Veles e Vents estaban saturados, a pesar de los desorbitados precios: 3.000 euros el fin de semana cada entrada. En total, 81. 231 personas se concentraron en el puerto en pleno mes de agosto.
Las cifras, sin embargo, no superan las del año pasado, cuando sólo el domingo se llegó a 115.000 personas. La expectación era máxima, había muchas ganas de gran premio y la crisis económica no había hecho mella entre los ciudadanos. "Vendría más gente si no hiciera tanto calor, es insoportable y sofocante. No había forma de aguantar", comentó Samuel, un joven valenciano acompañado por un grupo de amigos.
Los 31 grados centígrados sin sombra alguna y un 57% de humedad hicieron insufrible aguantar la maratoniana jornada. "Las gradas deberían tener un toldo porque aunque iba con un gorro y un abanico no había forma de aguantar", afirmó Rosa, otra espectadora tras concluir la carrera. Las únicas gradas con toldos son las que se encuentran en la recta de salida, (las más caras) pero en el resto de asientos no hay ninguna protección contra el calor.
Alonso apoyó ayer el cambio de fechas de la celebración del Gran Premio. La mayor parte del público también estaba de acuerdo "aunque en junio sigue haciendo mucho calor, pero bueno no tanto como ahora", puntualizaba otro joven que había presenciado la carrera desde el palco vip.
El viernes, el primer día de carreras, entraron al circuito 27.944 personas. El número se fue incrementando, y el sábado la afluencia superó los 50.822. En total, fueron 159.997 los que pasaron unos días de sus vacaciones en Valencia a disfrutar de las carreras.
Pero junto al calor, el público insistía ayer en que si los precios fueran más asequibles el llenazo sería mayor.
Con el cambio de fechas para el mes de junio y una progresiva recuperación de la economía, se espera que el año que viene el número de espectadores se multiplique. "Bueno yo prefería que fuera en agosto porque tengo vacaciones y además junio está muy seguido de Montmeló y no tendré dinero para los dos campeonatos", aseguró otro espectador.