Los primeros funcionarios en trasladarse a la nueva sede municipal de Tabacalera comenzaron ayer a trabajar. O más bien, empezaron a colocar sus trastos en las nuevas dependencias, donde todavía se percibía el olor a pintura mientras se veía a los operarios ultimando algunos detalles.
La idea es que durante esta semana se termine el traslado de la delegación de Bienestar Social, que ha sido la primera en iniciar la mudanza. Según explicaron fuentes municipales, la previsión es que la atención al ciudadano se pueda reanudar durante la próxima semana.
Es más. Ayer mismo se acercó a la antigua fábrica de tabacos el primer vecino, interesado en informarse sobre actividades para mayores programadas por el Ayuntamiento. Y la respuesta fue precisamente esa: «Vuelva usted la semana que viene».
El acceso al edificio se realizó por una puerta lateral, en lugar de por la principal, donde ya puede verse la cartelería municipal indicando la ubicación de las distintas dependencias. En la entrada, un par de agentes de la Policía Local hacía las labores de control de accesos. Eso sí, en la calle, sin garita y aprovechando la escasa sombra para escapar del calor.
Los funcionarios llegaron con cuentagotas, y parece que su primera impresión ha sido buena. «Me gusta, es nuevo y hay mucha luz», señalaba una trabajadora tras abandonar el edificio.
Para facilitar las labores de traslado, se habían reservado las plazas de aparcamiento situadas a lo largo de la fachada, aunque en realidad los funcionarios no ocuparon ni una tercera parte, pues llegaban espaciados en el tiempo y en coches municipales. Sí que fue necesario utilizar la zona durante las labores de descarga del material trasladado, alrededor de 730 metros cúbicos, esto es, el volumen equivalente a la carga de 25 camiones de gran tonelaje.
También fue una jornada de anécdotas, como la protagonizada por una vecina que, algo alarmada, preguntó a los agentes si los residentes perderían esas plazas de parking para siempre. De momento, la ocupación de la calle es provisional durante el traslado, aunque se desconoce si habrá zona de aparcamiento reservado para autoridades y funcionarios, como sucede en las inmediaciones de las actuales sedes municipales de la plaza del Ayuntamiento y la avenida Aragón.
«Es un edificio nuevo, rehabilitado y con muy buenas condiciones. Creo que el traslado se ha gestionado bien, aunque da la impresión de que se queda un poco pequeño», señalaba ayer una funcionaria de la delegación de Bienestar Social tras conocer su nuevo espacio de trabajo.
Desde ahora, los ciudadanos que necesiten realizar algún trámite relacionado con los servicios sociales municipales deberán dirigirse a las dependencias situadas a la derecha del acceso principal y recayentes a Amadeo de Saboya, donde se han habilitado los despachos de la concejalía.
«Todavía huele a pintura», explicaba otro trabajador tras salir de Tabacalera. «De momento, el mobiliario y el equipo informático está instalado», apuntaba, para señalar a continuación que en 24 horas podrán reanudar la actividad interna de la delegación. Eso sí, parece que no todos tuvieron la misma suerte. « Yo sólo tengo instalado el teléfono y el fax», explicaba otra funcionaria, que coincidió en que las dependencias son más reducidas que las antiguas.
Durante este verano se acometerá el traslado del resto de concejalías ubicadas en la plaza América. La próxima semana le llegará el turno a Medio Ambiente.