El sector privado estadounidense destruye 371.000 empleos en julio, más de lo esperado y repercute en la Bolsa española que pierde el 1,59%

La Bolsa de Madrid durante la sesión del 31 de julio. / Efe
Los resultados de los grandes valores del Ibex-35
Todos los grandes valores bajaron: Repsol, el 2,17%, a pesar del mantenimiento del petróleo alrededor de 74 dólares; Iberdrola, el 2,13%; Telefónica, el 1,97%; BBVA, el 1,78%, y Banco Santander, el 1,5%. Iberdrola Renovables lidera las pérdidas del Ibex con un descenso del 3,11%, seguida de Gamesa, que baja el 2,88%, en tanto que Enagás cede el 2,68%; Banco Popular, el 2,33%, y Gas Natural, el 2,18%.
De las nueve empresas del Ibex con ganancias, superiores al 1%, destacó el avance de OHL, el 4,85%, mientras que Iberia subió el 3,74%; Mapfre, el 1,94%, y Cintra, el 1,93%. En el mercado continuo, después de el fondo de capital riesgo del BBVA, sobresalió el retroceso de AISA, el 5,05%, mientras que el Banco Guipuzcoano avanzó el 6,81%.
La rentabilidad de la deuda española a largo plazo se mantenía en el 3,89 por ciento, mientras que en el mercado continuo se negociaron 2.787 millones, de los que algo más de 850 millones procedieron de operaciones efectuadas por inversores institucionales.
La Bolsa española ha perdido el 1,59% y baja hasta 10.700 puntos, perjudicada por la caída de los grandes valores y de los mercados internacionales por el empeoramiento del desempleo y de la actividad en el sector servicios estadounidenses. Así, el
Ibex-35, baja 172,40 puntos, hasta 10.704,40 puntos. Las ganancias anuales se aminoran al 16,41%. En Europa, con el euro en 1,439 dólares, Fráncfort pierde el 1,18%; el índice Euro Stoxx 50, el 1,04%; Londres, el 0,52%;
París, el 0,51%, y Milán, el 0,02%.
La
Bolsa española comenzó la sesión con pequeñas pérdidas que le arrastraban hasta el nivel de 10.850 puntos, afectada por las dudas en los mercados europeos. Aunque Wall Street había subido el 0,4% la víspera, las pérdidas o la caída del beneficio de algunas empresas destacadas del sector financiero, como Societe Generale, Lloyds, AXA o Swiss Re, sembraban el desconcierto en los mercados.
Pero rápidamente la bolsa subía poco después y superaba los 10.900 puntos, que con igual velocidad perdía. Mientras, se conocían datos favorables, como el crecimiento del precio de la vivienda y de la actividad industrial en el Reino Unido, o negativos, como la bajada del 0,2% de las ventas minoristas en la zona euro en mayo.
Wall Street da la vuelta al Ibex
La situación empeoró antes de la apertura del mercado neoyorquino, cuando se conoció que en el sector privado estadounidense se habían destruido 371.000 empleos en julio, más de lo esperado, y los resultados Procter and Gamble decepcionaron a los inversores. A pesar de que las demandas semanales de hipotecas crecieron el 4,4%,
Wall Street abría con pequeñas pérdidas que no pudo remontar ni con el aumento del 0,4% de los pedidos a fábrica estadounidenses en julio, presionado por la bajada de la actividad en el sector servicios estadounidense el mes pasado.
Con el retroceso de los grandes valores y el aumento de las pérdidas de Wall Street, el 1% antes del cierre nacional, la Bolsa española perdió el nivel de 10.800 y el de 10.700 puntos, aunque pudo conservar esta cota al final de la sesión.
Pese a que el parqué neoyorquino recuperó algo de terreno poco antes del cierre pero no pudo evitar que el índice Dow Jones de Industriales bajase el 0,42%, tras cuatro sesiones de ganancias, en tanto que el selectivo S&P 500 bajó el 0,29% y el mercado Nasdaq perdió un 0,91%.