Las «ramificaciones» de las obras públicas que salpican todos los núcleos urbanos de Xàbia cada día ganan terreno y desconciertan más si cabe al conductor. Los considerables atascos que se han sufrido durante el mes de julio dieron ayer una nueva vuelta de tuerca al cortarse al tráfico, sin previo aviso, el acceso desde el Camí Canons a la carretera que lleva Dénia.
Hasta última hora de la mañana, cuando también de forma imprevista se reabrió al paso la calle Virgen de los Ángeles tras semanas de obras, era inviable dirigirse a Dénia por otra vía que la carretera de Jesús Pobre, a la que sólo se podía llegar por las rondas perimetrales o por la Avenida Palmela.
Pero ambas estaban saturadas. El monumental colapso convirtió a las rondas perimetrales, que después de su reurbanización sólo admiten una fila de vehículos y no tienen prácticamente aceras, en una ratonera para cientos de vehículos. De hecho, sobre las dos de la tarde la cola de vehículos rodeaba completamente el círculo de más de un kilómetro que rodea el Centro Histórico.
La situación desbordó por completo a la Policía Local que admitía que, ante el avance de las obras, cada vez tienen menos posibilidades de desviar la circulación por rutas alternativas. Por el momento se ha solicitado colaboración a Dénia para tratar de evitar la entrada de vehículos de grandes dimensiones a la carretera de Les Planes, ya que esta desemboca ahora obligatoriamente por la calle Virgen de los Ángeles, un vial que se ha abierto provisionalmente tras las obras y que conecta con las rondas, tan colapsadas a las que sólo les falta la incorporación de camiones.
El nuevo corte de tráfico se suma a la inhabilitación de las principales arterias del tráfico en Xàbia como son la Avenida Juan Carlos Primero o Arenal. Para mayor desastre tampoco se ha reabierto al paso el carrer Roques, como anunciaba la pasada el Ayuntamiento.