Álex Díez se sube esta tarde a un escenario del Festival de Benicàssim por cuarta vez. Lo hizo con Los Flechazos en la primera edición, en 1995, con una formación en la que se encontraba el castellonense Francisco Villa al bajo, procedente de Los Invasores. Y en 2001 y 2004, ya con Cooper, una de las bandas más presentes en los festivales de verano gracias al tirón de su último disco.
-Tienen un verano repleto de conciertos. Parece que 'Aeropuerto' ha gustado...
-Sí, estamos muy contentos de tocar tanto. Sabíamos que al salir 'Aeropuerto' volveríamos a estar en primera línea.
-Abren el Escenario Verde el viernes. ¿El repertorio estará basado en 'Aeropuerto' o repasaréis canciones de todos los discos? ¿Alguna versión?
-No vamos a hacer un concierto de 'hits', porque la gente estará llegando o abrimos para grandes artistas que vienen detrás. Así que me siento con libertad para hacer un concierto atípico, en el que suenen canciones no habituales como "Rainman", "Silverstone" o "Munich". También haremos "Mi Jardín", de Los Flechazos, "Mi Universo", un tema inédito...
-El FIB llega a su décimo quinta edición y muy pocos grupos pueden decir que han pisado sus escenarios en todas sus etapas, incluyendo su estreno en 1995. ¿Lo ves muy cambiado? ¿Qué te apetece ver de este año?
-La primera edición de Benicàssim fue la que más me gustó, porque tocaron grupos que en aquel momento eran de mis favoritos: Echobelly, Supergrass, Gene, Ride, Charlatans. . Fue alucinante compartir cartel con ellos. Ha cambiado mucho, yo sigo pensando que es el mejor festival del mundo, aunque más abierto estilísticamente.
-Parece que ha habido un resurgimiento del movimiento mod...
-Lo mod nunca morirá, es el atractivo de los clásicos, que siempre serán modernos.