Valencia se convertirá entre mañana y el viernes en la capital de la arquitectura española. Más de 1.400 profesionales se darán cita en el Congreso de Arquitectos de España, el primero que se celebra desde 1996, para analizar la situación del sector en plena crisis inmobiliaria y los cambios que implica la adaptación de los planes de estudios a la unificación de títulos exigido por la Unión Europea.
Según explicó ayer Luis Sendra, presidente del Colegio de Valencia y comisario del Congreso, el certamen se organiza en torno a tres grandes ejes: los nuevos retos de la profesión, la asimilación de las nuevas exigencias sociales y las respuestas ante la crisis.
El vicepresidente del Colegio de la Provincia de Valencia, Mariano Bolant, destacó que en apenas ocho años el número de profesionales se va a duplicar, pasando de los 4.800 colegiados que hay actualmente en la Comunitat a más de 8.000.
El incremento, unido a la adaptación de las titulaciones a Bolonia, plantea a los profesionales «unos nuevos retos», explicó Bolant. Ante ello, se propone la especialización de los arquitectos en determinadas áreas.
Luis Sendra se refirió a la necesidad de simplificar la legislación, ya que la excesiva regulación «no es buena». El presidente de los arquitectos de la provincia de Valencia apuntó que la tendencia es «hacer leyes sin parar» y en su opinión no favorece la profesión.
Mariano Bolant avanzó que las conclusiones del congreso marcarán las líneas de la profesión en los años venideros. Defendió la implicación de los arquitectos en la sociedad y su papel en actuaciones de especial envergadura tanto por su impacto económico como ambiental. Una parte de las intervenciones del Congreso se centrarán en la «sostenibilidad» y en el papel del arquitecto en las relaciones con el paisaje y el medio.
En cuanto a figuras como Santiago Calatrava, Bolant señaló que no se ha inscrito en el Congreso y evitó entrar en polémicas valorando sus obras. «Hay a algunos arquitectos a los que les gusta y otros no», puntualizó.
Uno de los puntos que centrarán los debates es la actual coyuntura económica. Para Bolant, se trata de la peor crisis que ha sufrido el sector en los últimos cuarenta años. Una situación que afecta hasta las viviendas de protección oficial. En concreto, se refirió a que en los despachos hay muchos proyectos que no pueden llevarse a cabo por la falta de financiación bancaria.
Bolant expresó su deseo de que pronto se llegue a una solución, aunque consideró que todavía no se puede definir qué escenario surgirá de la crisis. «En cualquier caso, la gente siempre necesitará un espacio para vivir y tendremos que ofrecérselo», matizó.
Se trata del cuarto congreso de los arquitectos españoles. El primero se celebró en Valencia en 1909, con motivo de la exposición regional. El siguiente se celebró en Granada en 1981 y el tercero en 1996, en Barcelona.
El certamen será inaugurado mañana por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, será la encargada de clausurarlo.