Un viejo camión de bomberos, cascos, 3.000 moldes de madera, bicicletas, vagonetas, locomotoras a vapor de los años 20 y un sinfín de piezas industriales, algunas de más de 24 toneladas de peso, han sido rescatadas del olvido para convertirlas en historia.
Más de 10.000 recuerdos del pasado siderúrgico de Puerto de Sagunto están almacenándose en las instalaciones de ArcelorMittal Sagunto, entidad que se ha comprometido a custodiar todos estos elementos mientras se construye el futuro museo.
El desmantelamiento de fábrica, tras el cierre de Altos Hornos, dejó un reguero de testimonios de la era dorada industrial en cualquier parte y de cualquier manera. Muchos de estos objetos fueron pasto del óxido, de actos vandálicos y de robos para sustraer el valor de los materiales que los habían forjado.
El tándem formado por Arcelor y la Fundación Valenciana para la Conservación del Patrimonio Histórico Industrial, junto con el Ayuntamiento, ha permitido recuperar muchas de estas piezas de alto valor documental e histórico que serán las que engrosen los fondos del Museo Industrial.
Este año se ha realizado una aportación importante desde Arcelor con la donación de una campana calefactora para horno industrial de 12 toneladas, otra campana protectora y una enfriadora, además de un enorme cilindro de 24.000 kilos de hierro fundido.
«ArcelorMittal Sagunto es el principal exponente del patrimonio histórico industrial desde que asumimos este compromiso», explica Xavier González, responsable de comunicación.
El complejo museístico se ubicará en la antigua Nave de Efectos y Repuestos, cuya rehabilitación requerirá más de dos millones de euros. Ya se ha colocado una nueva cubierta pero queda mucho por hacer.
Paralelamente a este proyecto, el Ayuntamiento está trabajando en adquirir una vivienda del barrio obrero «que se conserva original y que permitirá volver a los años 20», según el edil Sergio Paz.