La Fiscalía de Alzira ha abierto diligencias de investigación penal contra el presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, por las declaraciones en las que llamaba «gilipollas» a los profesores que utilizaban los términos normativos 'gairebé' y 'aleshores' e instaba a «rematarlos». Se trata de una denuncia presentada el pasado 7 de mayo por el Sindicat de Treballadors de l'Ensenyament, que recibió ayer la notificación de la decisión. El juzgado número 2 de Xàtiva asumirá la causa y la unirá a otra denuncia similar presentada por Escola Valenciana.
Los hechos se remontan al 25 de abril, cuando Rus pronunció las mencionadas palabras en el transcurso de un mitin en Xàtiva, localidad de la que también es alcalde. En aquel momento, los sindicatos docentes y los partidos de la oposición exigieron una respuesta por parte del PP y de las instituciones que gobierna, bien en forma de disculpa, bien en forma de destitución.
Con la decisión de la Fiscalía, esta petición vuelve a coger fuerza. Máxime cuando ya es el segundo presidente de una Diputación de la Comunitat al que se abren diligencias.
Además, la notificación llega justo un día después de que el presidente de la corporación rechazara una iniciativa del PSPV en la que le exigían que se disculpase por sus palabras. En la discusión de este miércoles, Rus criticó a aquellos Ayuntamientos que han aprobado mociones de rechazo, sobre los que se preguntó «con qué cara» irán luego a pedirle subvenciones de la Diputación.
Son 30 los consistorios de la provincia en los que los socialistas han presentado iniciativas de repulsa por las palabras de Rus, y otros tantos centros educativos que han hecho llegar al STEPV manifiestos de protesta.
Por su parte la coordinadora de EU, Marga Sanz, pidió al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que actúe «cuanto antes» para «frenar» las intervenciones públicas de Rus porque se ha convertido en «un personaje desbocado y maleducado», y además «incapaz de corregirse».