A la espera de ofertas. Ésa es la situación en la que se encuentran la mayoría de alicantinos a la hora de reservar sus vacaciones de verano, que este año serán más cortas y a destinos más cercanos. La crisis obliga a los clientes a apurar hasta el último minuto para contratar sus viajes y hallar ese "chollo" que les permita las vacaciones soñadas a precio de saldo.
Y es que con la situación económica actual, cada céntimo cuenta. La presidenta de la Asociación Provincial de Agencias de Viajes de Alicante, Marisa Sempere, asegura que "las ventas están muy paradas" para la época en la que nos encontramos, a pesar de que algunos turoperadores están lanzando "ofertas para agosto que nunca se habían visto".
"La gente se está esperando a última hora para ver si encuentra ofertas, ya que está viendo que lo que ayer valía 600 euros hoy vale 500 porque se acercan las fechas y no se venden las plazas. Apuran para ver si ese precio todavía se rebaja más", explica Sempere.
Según la presidenta de la Asociación Provincial de Agencias de Viajes, este año los alicantinos optarán por vacaciones "más cortas" y destinos a los que puedan llegar "utilizando un medio de transporte propio". En este sentido, ganan fuerza las zonas del interior de España, donde predominan los "hoteles con encanto y las casas rurales", que son alojamientos más económicos. También predominará el turismo urbano en ciudades como Madrid y Barcelona.