El sector turístico de la Comunitat afronta el verano con plena incertidumbre. La situación económica está haciendo que el volumen de reservas sea hasta el momento inferior al del año pasado, aunque se espera que la demanda de última hora permita mantener los niveles de ocupación de 2008.
Para ello, los empresarios turísticos están recurriendo a una política de reducción de precios y a nuevas estrategias de marketing.
Alquilar un apartamento en la Comunitat en temporada alta puede costar hasta un 50% menos que hace un año.
Rafael Codina, presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la Marina Alta, señala que el precio de alquiler de un apartamento este verano en la comarca costará entre un 20 y un 50% menos que el verano pasado.
El precio de un apartamento con capacidad para albergar entre 4 y 6 personas ronda los 500 euros semanales. «Es económico», apunta Codina, quien resalta el «esfuerzo» que están haciendo los empresarios para mantener los niveles de ocupación.
Para el presidente de la Asociación de Apartamentos Turísticos, Sergio Gambín, la situación económica no invita a ser optimista. Las estimaciones que manejan sonque los precios de alquiler de apartamentos caerán un 25% respecto al año pasado. Gambín explica que con unos márgenes de beneficio que rondan el 7%, el descenso en la facturación puede situarse en un 25%.
Aunque muestra su confianza en que las reservas de última hora salven la temporada, Gambín también expresa su preocupación por el hecho de que los clientes están esperando hasta el final para formalizar el acuerdo, «sabiendo que conseguirán mejor precio». La consecuencia es que los beneficios empresariales «se reducen».
El presidente de la Asociación de Lloguer de Gandia, Óscar Ferreiró, señala que el ritmo de reservas es «inferior» al del año pasado. De todas formas, prevén que la ocupación puede rondar la de hace un año por las reservas de última hora. «Mucha gente está pidiendo información y esperamos que durante este mes se formalicen los contratos», explicó.
Frente a la bajada de precios en otros puntos de la costa valenciana, los empresarios de La Safor han optado por mantener los del año pasado. Alquilar un apartamento de dos habitaciones en segunda o tercera línea puede alcanzar hasta 1.200 euros por semana.
El gerente de los empresarios turísticos de
Castellón (Ashotur), Carlos Gomis, señaló que las previsiones al día de ayer se situaban en torno al 50% en julio y al 60-65% en agosto. De todas formas, afirmó que aún es pronto para saber qué ocurrirá el próximo verano y se muestra convencido de que se alcanzarán los niveles del año pasado (85%).
«El turismo de Castellón es sobre todo nacional y está muy fidelizado», justificó Gomis, quien indicó que los datos de ocupación de la Semana Santa pueden mostrar la tendencia de lo que sucederá en plena temporada turística.
Ofertas
Junto a la reducción de los precios de alquiler, los empresarios turísticos están recurriendo a otras estrategias para convencer a los potenciales clientes.
Rafael Codina destaca la apuesta de la Marina Alta por diversificar los atractivos turísticos. «No podemos limitarnos a ofrecer sol y playa», explicó. Entre los productos complementarios que se están potenciando se encuentra la gastronomía. Pero los empresarios están recurriendo a ofertas más agresivas para atraer clientes. Entre ellas, ofrecer tres días de comida gratuita en un restaurante por semana alquilada, servicios de guardería y parking sin coste adicional, entre otras posibilidades.
Las primeras estimaciones apuntan a que también los hoteles de la Comunitat van a sufrir las consecuencias de la crisis. El presidente de la patronal Hosbec, Antoni Mayor, señaló ayer que la ocupación se puede reducir entre siete y diez puntos porcentuales respecto al año pasado.
Al descenso de la ocupación se unirá, según Mayor, una caída en la rentabilidad de un 20%, ya que los hoteleros están recurriendo a una política de disminución de precios u ofertas que incluyen plazas gratis para niños y parking, entre otras posibilidades.
La Federación de Empresarios del Ocio y Turismo denunciaron ayer que algunos locales, masías y fincas sin autorización «incumplen» los horarios de cierre, en una práctica que consideran desleal.