VALENCIA
El Discóbolo juguetea con La Pantera Rosa, Sara Montiel saborea a Naranjito y Pedro Picapiedra compite en la America's Cup. Todo brota de la imaginación de este pintor valenciano. ¿La vida teñida de color se ve diferente?
-Por supuesto. Mi obra es terapéutica, es uno de los piropos mas bonitos que me han dicho. Da buen ánimo y te hace más feliz.
-Han pasado muchos años desde que presentó 'Cinemaspop'. ¿Se quería hacer desear?
-He estado volcado en mi proyección internacional en Corea, Alemania, Inglaterra... Tras el éxito necesitaba volver con algo potente, intentar batir mi propia marca.
-Tiene aprendida la jerga deportiva. ¿Adicto al gimnasio?
-No. Hago ejercicio, lo normal. No soy forofo tampoco de ningún equipo, por eso me decliné por este tema. La perspectiva es distinta que la del cine, que es un arte que me entusiasma. Lo que sí soy es competitivo.
-Vamos, que le gusta ser el primero en la carrera.
-Ser ambicioso no es malo. Tengo afán de superación pero en veinte años que llevo de carrera no he dejado ningún cadáver. Eso sí, si corro es para ganar.
-¿Tanto dibujo animado en sus cuadros no serán visos de complejo de Peter Pan?
-Me niego a que el niño que llevo dentro desaparezca. No quiero matar ese punto infantil.
-¿Cuántos Plastidecor destrozó de pequeño?
-Yo usaba Alpino, que ya tengo una edad, y también rotuladores Carioca. Lo que sí destrocé fueron muchos Rotring.
-¿Cree que se ha abusado mucho del pop-art?
-Se ha abusado de mí, soy uno de los artistas más copiados de este país. He dignificado el pop español. Lo lúdico no tiene por qué estar reñido con la calidad.
-Ni con lo comercial, porque me consta que su obra se vende...
-Yo creo adicción, eso me dicen al menos.
-Habla de los piripos. ¿Qué tal lleva las críticas?
-El éxito genera envidias, soy consciente. He leído críticas muy injustas sobre mí sin saber cuál es el fondo. Cuando pasa esto saco el leñador que llevo dentro.
-¿Como cuando el IVAM compró obra suya y eso suscitó una gran polémica?
-Aquello se montó porque el director del IVAM quiso comprar obra mía, algo totalmente ajeno a mí. Fue duro. ¡Llegaron a decir que era el peor artista de la Comunitat, que mi trabajo carecía de ingenio y técnica!
-¿Quedan heridas?
-No. Lo que soy se lo debo a la gente. No he tenido nunca un mecenas detrás. Actualmente los pintores vivos valencianos más famosos somos Valdés y yo.
-Los pintores de la Comunitat tienen ocupado ahora Madrid...
-Sí, qué alegría. Sorolla, Ripollés y yo, a la vez.
-Lo suyo es Equipo Crónica pero sin carga política, ¿no?
-Es que su pintura llegó en un momento político convulso. Diferente al de ahora. Además tengo más referentes, la tradición fallera, los carteles de Renau...
-¿No teme resultar descafeinado?
-No. Me preocupa mi entorno, no soy ajeno a las injusticias. Expreso mis preocupaciones, no me dejo llevar por modas. El arte es un ejercicio de seducción.
-¿Es usted fetichista?
-¿De qué tipo?
-Lo digo porque hay mucho icono en sus pinturas...
-Me gustan mucho los objetos pequeños, guardo muchos en una caja de puros. Regalos, souvenirs de viajes...
-¿Cuándo expondrá de nuevo en Valencia?
-Espero que pronto, hay que encontrar un lugar apropiado.
-Su autorretrato sería de color...
-Rojo, refleja fuerza y pasión.