Ecclestone pide glamur y la organización del Gran Premio de Europa de Fórmula 1 está dispuesta a dárselo. Tras apoyarse en el boca a boca para vender en Montecarlo las excelencias del litoral valenciano, Valmor Sports dio ayer un nuevo paso en su plan para incentivar la llegada de megayates. El puente del circuito, que el año pasado permaneció cerrado de miércoles a domingo, se abrirá a diario en la carrera urbana de 2009, cada tarde entre el 21 y el 23 de agosto. La iniciativa, anticipada por Jorge Martínez 'Aspar' en la entrevista que concedió a LAS PROVINCIAS la semana pasada, recibió ayer el visto bueno de la Federación Internacional (FIA).
Charlie Whiting, director deportivo de la Fórmula 1, supervisó ayer el circuito urbano y aprobó la idea de Valmor, que dará a los barcos amarrados en la dársena la oportunidad de salir y entrar cada día, lo que flexibilizará notablemente su estancia en la dársena. Para ello, la organización de la prueba modificará las barreras de protección lateral de la entrada y la salida del puente, con el objeto de facilitar su montaje y desmontaje diario. El hormigón y el acero darán paso a guardarraíles curvos metálicos, mucho más ligeros pero con las mismas garantías en materia de seguridad. Además, estas protecciones se moverán ligeramente para que los pilotos no pasen tan cerca en su trazada al entrar en el puente.
Whiting, a quien acompañó el director deportivo de la Real Federación Española de Automovilismo, Carlos Bertrand, mostró su satisfacción por el trabajo del año pasado y las mejoras previstas para 2009.
El director técnico de Valmor, Pedro Hernández, indicó por su parte que el acuerdo «supone un avance considerable para la oferta que se puede hacer en la dársena, puesto que abrir y cerrar el puente una vez terminada la actividad de pista es un aliciente extra con respecto al pasado año». La operación de apertura se realizará en menos de una hora, periodo en el que se desmontarán las nuevas piezas metálicas que conforman la seguridad de la pista.
Mientras Valencia piensa ya en la segunda cita de su historia con la Fórmula 1, las escuderías lo hacen en la próxima temporada. De momento se aclara algo el incierto panorama, ya que todos los equipos se comprometieron ayer a participar en el Mundial de 2010, después de la polémica de las últimas semanas por el nuevo reglamento. Es, sin embargo, un sí condicionado a que se renueve el denominado 'Acuerdo de la Concordia', válido hasta 2012, con el objetivo de que este texto «garantice el futuro del deporte vinculando a todas las partes en una relación que asegure su estabilidad gracias a una gobernanza sana».
Las escuderías quieren, además, que la base del reglamento de 2010 sea el de 2009, aunque «enmendado por las proposiciones» de la asociación de escuderías (FOTA) y de la FIA. «Todos los equipos de la FOTA serán autorizados a competir en 2010 sobre una base reglamentaria idéntica», señala ese texto, que subraya que las escuderías de los miembros de la FOTA «serán aceptadas como un todo» para evitar que ninguna de ellas se quede fuera de un eventual acuerdo.
Los participantes del Mundial mantienen un conflicto con la FIA, que desea instaurar en 2010 un límite presupuestario a las escuderías de 45 millones de euros. Los equipos que deseen superar ese tope podrán hacerlo pero, en contrapartida, se les impondrán limitaciones técnicas, condición que no aceptan las grandes escuderías. Esta disposición persigue facilitar la entrada de nuevos equipos, entre ellos el de Adrián Campos.