Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 28 mayo 2012

Sucesos

Sucesos

Los padres demandan a la Conselleria tras archivar un juzgado la investigación penal
28.05.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Sanidad ve «adecuado» tardar 80 minutos en atender a una niña que murió de meningitis
«Mi hija casi se me murió en los brazos. Por mucho que peleé para que la atendieran antes, no pude conseguirlo». A pesar de que han pasado casi cinco años desde que la pequeña Zayra Sánchez Sánchez pereciera a causa de una meningitis con tan sólo 15 meses de edad, sus padres son incapaces de olvidar el drama sufrido.
La menor murió en un hospital de Alicante, después de los infructuosos esfuerzos de su padre para que la atendieran con celeridad en el centro de salud La Loma. Fue imposible. Transcurrieron cerca de 90 agónicos minutos para que la pequeña fuera finalmente asistida por un médico. De nada sirvieron los continuos ruegos del progenitor al encargado de regular los turnos en el ambulatorio. «Le enseñaba a la niña en mis brazos, medio desmayada... Pero nada».
El padre recuerda cómo su pequeña fue perdiendo el sentido, «hasta que entró casi en parada cardiaca al estar ya con el médico». El sanitario, al observar la gravedad de los hechos, ordenó su inmediato traslado con una ambulancia del SAMU. Pero el largo tiempo transcurrido había hecho ya su trabajo. La pequeña pereció finalmente en un hospital de Alicante como consecuencia de una meningitis.
El caso ha quedado judicialmente en vía muerta. Un juzgado considera que no hay indicios de delito en lo sucedido a pesar de que, según fuentes jurídicas, un médico forense reconoció que se habían producido errores «en la toma de decisiones» al no atender antes a la pequeña.
«No pararemos»
Pero los padres no han terminado con su batalla. «Nos da igual la indemnización, pero no pararemos hasta que se haga justicia y se demuestre que actuaron mal». A través de su abogado han presentado ya una reclamación a la Conselleria de Sanidad para que esta reconozca su responsabilidad en lo sucedido.
Y la Administración, como consta en un informe emitido, no parece estar por la labor de aceptar que hubiera fallos en la atención a Zayra. El experto, según las citadas fuentes, apunta en su dictamen que la menor de 15 meses acudió al centro de salud para ser atendida «por granos». Una visión muy distinta de la que luego se reflejó en el informe elaborado por el hospital de Alicante en el que pereció la niña. Este hablaba de petequias (manchas de sangre en la piel) en el cuello, somnolencia y cianosis, una coloración azulada o incluso negruzca de la piel.
Pero, más allá del desacertado dictamen, el inspector médico mostraba su conformidad con el periodo transcurrido hasta que la menor fue atendida: «El tiempo de una hora y veinte minutos no parece inadecuado». El experto argumentaba su cuanto menos discutible afirmación en el elevado número de pacientes que había ese día en el ambulatorio. El inspector justifica la lenta respuesta de los médicos con el hecho de que en «35 minutos acudieran al centro sanitario 15 pacientes demandando asistencia».
La reclamación presentada por el abogado de los padres a Sanidad califica de «obvio» que la niña presentaba una mayor gravedad que el resto de la quincena enfermos. «Pedimos en el ambulatorio incluso entre lágrimas que nos dejaran pasar antes, pero nada....», recuerda aún apenado el progenitor de Zayra.
«Una reacción inicial podría haber permitido que los profesionales médicos se enfrentaran a la meningitis que sufría la niña con más garantías», como subraya el letrado de los afectados en las alegaciones presentadas a la Conselleria de Sanidad. El dolor que acompaña a la pérdida de cualquier hijo es si cabe aún mayor en el caso de los padres de Zayra. Y es que, la aparición de la pequeña en las vidas de la pareja fue un regalo caído del cielo. La niña llegó tras cinco años de búsqueda de un hijo y tras un aborto de su madre y una inseminación artificial.
Una ilusión que se rompió en 80 minutos, el tiempo que Sanidad reconoce que tardó en ser atendida la menor. Sus padres señalan que incluso fue más, que llegó a la hora y tres cuartos. La Conselleria tiene ahora sobre la mesa decidir si acepta alguna culpa en lo ocurrido. Si no, el caso llegará hasta el Consell Jurídic Consultiu o el Tribunal Superior de la Comunitat Valenciana. «Ahí si que no nos importa el tiempo que tengamos que esperar hasta conseguir justicia», reflexiona el padre.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS