Estaba premeditado. El objetivo de los más radicales era despreciar el himno nacional con silbidos y gritos. Los hubo, la verdad, pero desde la Federación Española de Fútbol lo tenían todo preparado y en esos momentos la megafonía alcanzó su máxima expresión, por lo que sonido de viento quedó disipado. Además, numerosas personas rompieron a aplaudir con el himno nacional y con la salida al palco de los Reyes.
En TVE no se ve.
El himno nacional no fue escuchado en directo al principio de la retransmisión de la final. TVE desconectó y ofreció imágenes de las aficiones desde Bilbao y Barcelona. Luego emitió un comunicado en el que atribuía a «un error humano» de algún miembro del operativo de TVE la falta de imágenes. El Ente Público ofreció el himno durante el descanso.
Agresión a Daniel Alves.
Fue uno de los momentos más feos. Corría el minuto 60 y un cafre lanzó un bote de bebida, que impactó en la cabeza del brasileño. La afición bilbaína localizó al infractor, que fue detenido.
Carteles requisados.
La Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC) informó de que la policía había requisado los 5.000 carteles independentistas que pretendía repartir en los aledaños del estadio de Mestalla entre los espectadores de la final de la Copa del Rey. Aún así, se desplegó una pancarta en la zona del Barcelona en la que se podía leer: «We are nations of Europe, Good Bye Spain» con un foto de Rajoy y Zapatero en la parte de abajo de la pancarta, así como otras independentistas. Además, antes del partido los agentes detuvieron a un seguidor del Barça.
Nadie acierta el pronóstico.
La ministra de Defensa fue la que más se acercó, ya que pronosticó un 1-3 a favor del Barça. Fallaron tanto el presidente de la Generalitat, José Montilla, (1-2) y el lehendakari, Patxi López (2-1).
Feo gesto de Touré.
El futbolista del Barça hizo un corte de mangas a la afición del Athletic cuando marcó su gol. Una acción lamentable, que provocó que le lloviera de todo desde la grada.
Beneficio para el Valencia.
El club anfitrión de la Copa del Rey ha sacado tajada económica del encuentro, algo menos de un millón de euros, ya que se lleva un 20% de la taquilla y un 1,5% de la publicidad estática. Toda ayuda económica es poca.