El rectorado de la Universitat Jaume I emitió ayer un duro comunicado oficial en el que advierte de que no descarta el desalojo de las tiendas acampadas en el hall de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales si se repiten las quejas de la semana pasada cuando los integrantes de la asamblea anti Bolonia ocuparon un aula. La Jaume I tilda de "ilícita" la ocupación y asegura que supuso un "claro desprecio y vulneración de los derechos de profesores y estudiantes".
El rector de la Universitat, Francisco Toledo, hizo ayer un llamamiento a las personas acampadas a que "no continúen en la radicalización y que se defiendan las ideas como hace la inmensa mayoría de la comunidad universitaria, con respeto a las instalaciones compartidas por todos, con respeto al funcionamiento de la institución y con respeto a las personas".
La Jaume I, que envió el comunicado a toda la comunidad universitaria a través de un mailing masivo, aseguró que "en caso de volverse a vulnerar por los acampados algunos de esos tres ámbitos de respeto que enmarcan las normas de convivencia y de recibir nuevas solicitudes de desalojo, este rectorado las estudiará con todo detenimiento, no descartando adoptar en el futuro estas decisiones si fuera necesario".
El rectorado responde así a la decisión de los estudiantes anti Bolonia de "ocupar el aula HA1109AA sin previo aviso, lo que imposibilitó el normal desarrollo de la docencia programada en un total de 19 asignaturas, que han afectado a varias titulaciones".
Según la UJI, "el mismo día de la ocupación ilícita de este espacio, el martes 5 de mayo, se solicitó al grupo de estudiantes que abandonara el aula a las 22.00, hora de cierre del campus, petición a la que se negaron con una actitud hostil, hecho que queda recogido en el parte que se levantó por el servicio de seguridad".
Según el comunicado, la situación provocó "numerosas quejas de profesores y estudiantes, así como de investigadores cuyo laboratorio se encuentra próximo a esta aula y que se han visto perturbados en su labor con diversas molestias".
Además, el rectorado considera que la ocupación del aula "es el último episodio en la radicalización" del colectivo anti Bolonia, al que acusa de haber demostrado un "nulo respeto" hacia los derechos del resto de miembros de la comunidad universitaria. El rector insiste en que procederá al desalojo si se repiten este tipo de acciones aunque "quizá la radicalización esté buscando este final victimista".