Decenas de fincas de 10 y 12 alturas, cuatro torres de 25 pisos, 1,7 millones de metros cuadrados y cerca de 12.000 viviendas donde podrían llegar a vivir casi 40.000 personas. Este es el PAI Nou Mil·lenni de Catarroja, un proyecto urbanístico que presentaron en 2005 el Instituto Valenciano de la Vivienda y Llanera y que ahora un juez ha paralizado de forma cautelar, cuando las obras de reparcelación estaban a punto de comenzar pese a la crisis de la construcción.
De momento, se trata de un auto, es decir, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJ) no se ha pronunciado sobre el fondo del recurso, presentado por el abogado del Estado. Sin embargo, el juez cree necesario paralizar los trámites, debido precisamente a que las obras estaban a punto de comenzar. La reparcelación se encuentra ahora a información pública hasta el 17 de mayo y después debían resolverse las alegaciones. Es el último trámite antes de que lleguen las máquinas excavadoras.
El recurso se planteó hace dos años, después de que la Comisión Territorial de Urbanismo aprobara el proyecto. En aquella reunión, la Confederación Hidrográfica del Júcar votó en contra del plan urbanístico porque el informe presentado por este organismo no acreditaba que hubiera agua suficiente para suministrar a los futuros habitantes de esta zona. El informe decía textualmente: "no se garantiza la disponibilidad de recursos hídricos", pese a que informes de la empresa de aguas Egevasa dijeran lo contrario. El Ayuntamiento también ha alegado que en la zona había pozos suficientes, mientras la Confederación advirtió de que era necesario conocer la calidad del agua.
En una suspensión cautelar tienen que darse dos requisitos: el primero es que la tardanza en que se dicta la sentencia podría ocasionar perjuicios irreparables, es decir, que las obras se iniciaran y fuera imposible revertir el proyecto. Además, se tiene que dar otro condicionante, que se aleguen razones estimables, que tengan algún fundamento. Según fuentes de la Delegación de Gobierno, el juez en este caso ha visto comprobados estos dos requisitos y ya da indicios de que la sentencia puede ser contraria al proyecto.
A falta de que el TSJ resuelva, de momento fuentes de la Conselleria de Agua y Urbanismo anunciaron ayer que están preparando un recurso de súplica contra la suspensión cautelar. Tienen cinco días de plazo.
El informe desfavorable de la CHJ ha sido, además, la base de los sendos recursos de reposición interpuestos, además, tanto por el PSPV como por el Bloc, ya que se exige por ley y es clave para la construcción del nuevo sector. Estos recursos también están pendientes de una sentencia firme.
Nou Mil.lenni es el proyecto urbanístico más importante de todos los presentados en los últimos años en la provincia de Valencia. Prevé la construcción de 7.146 viviendas protegidas y 4.393 viviendas libres en una superficie de 1,7 millones de metros cuadrados de huerta, con cerca de 394.000 metros cuadrados destinados a zonas verdes, 277.000 a equipamientos y 431.000 a equipamientos varios.
Según el proyecto inicial se destinará a viviendas el 20% total del suelo. Las alturas de los edificios serán de entre 10 y 12 pisos, a excepción de cuatro fincas de 25 alturas cada una. Todos los bloques irán rodeados de zonas verdes y deportivas. En principio, las aguas pluviales de la futura urbanización irán al barranco del Poyo, mientras las fecales serán depuradas en la propia urbanización para ser reutilizadas en el riego, según se explicaba en el proyecto inicial.
El PAI Nou Mil.lenni estaba a punto de finalizar los trámites administrativos, aunque a última hora se había producido un retraso, al tener que ampliarse un mes la exposición al público del proyecto de reparcelación. Según algunas fuentes consultadas, se había cometido un error al presentar de forma conjunta la información pública de los dos proyectos, el de reparcelación y urbanización.
Tras este trámite, iban a resolverse las alegaciones presentadas y ratificarse por el pleno municipal. Días después, ya podían entrar las máquinas. De momento, y a la espera del recurso que presentará la Conselleria, todo queda en suspenso.
Los trámites administrativos ya comenzaron con mal pie desde su aprobación por el Consistorio catarrojense en 2006. Ya entonces se creó un movimiento social para evitar lo que consideraban "una barbarie urbanística que duplicaba la población actual del municipio". Los partidos de la oposición, bajo el mismo criterio, han puesto trabas continuamente para paralizar el proyecto. Unas trabas que, ayer mismo comenzaron a dar sus frutos.
El 26 de enero de 2006 la empresa mixta Improva (IVVSA y Llanera) resultó adjudicataria de este macroproyecto y en abril de 2007 la Comisión Territorial de Urbanismo de la Generalitat Valenciana acordó la aprobación definitiva de la homologación y plan parcial del sector Nou Mil.lenni, supeditado a una serie de condicionantes, como la construcción de una nueva pista de Silla, que se subsanaron y aprobó el Consistorio catarrojense en septiembre de 2007.
A finales del pasado año, el Ayuntamiento aprobó definitivamente el proyecto, pendientes del aval que debían presentar los promotores. Fue en el mes de febrero cuando depositaron en el Ayuntamiento 14,5 millones de euros y unos días más tarde se firmaba el convenio que permitía ya presentar el proyecto de reparcelación. A pesar de que tenían un plazo de nueve meses para hacerlo, en unos días ya estaba el plan en el Ayuntamiento.
La presencia de Llanera
La presencia de la empresa Llanera en el proyecto hizo saltar los recelos de los partidos de la oposición y el procedimiento concursal en el que se encuentra la firma no hizo más que agravar las críticas sobre Nou Mil.lenni. No obstante, el juez de la administración concursal ha permitido la participación de la constructora en este PAI como un proyecto que le genere beneficios para afrontar deudas.
A pesar de la oposición con la que ha contado el proyecto desde su anuncio oficial, los trámites han seguido su ritmo habitual sin que ningún recurso lograra paralizarlo hasta ahora. De hecho, desde su aprobación se marcaba como plazo 2010 para la entrega de las primeras viviendas y el 2025 las últimas. No obstante, esta suspensión cautelar posiblemente retarde la entrada de las máquinas en el sector.
Esta noticia ha sido muy bien recibida por los sectores que se oponen a este PAI. Para la Plataforma Salvem Catarroja ayer fue un día de fiesta "Hoy es un día muy importante porque hemos ganado una batalla, aunque no nos confiamos porque todavía falta ganar la guerra".
El Ayuntamiento de Catarroja y el Consell siempre han defendido el plan por sus beneficios económicos revertidos a los vecinos, el empleo generado y las infraestructuras proyectadas.