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RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 16 septiembre 2014

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El Supremo anula la pena de ocho añosde cárcel porque el delito había prescrito

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Cirilio Montoiro, un octogenario salmantino, ha sido absuelto de la condena que la había impuesto la Audiencia Provincial de Salamanca por abusar sexualmente de su nieta cuando ésta era menor de edad. El Tribunal Supremo considera que los seis delitos por los que había sido penado a ocho años y seis meses de prisión han prescrito.
La sentencia considera probado que la joven, que en la actualidad tiene 26 años, sufrió vejaciones sexuales a manos de su abuelo entre 1990 y 1999, pero estima que cuando ésta presentó la denuncia, en octubre de 2004, los delitos ya habían caducado.
La Audiencia de Salamanca había condenado en mayo de 2008 a Cirilo Montoiro, de 84 años, a pena de prisión, multa de 120.000 euros y la prohibición de aproximarse a su nieta. El tribunal falló que el acusado, vecino de la localidad salmantina de Villaflores, era responsable de un delito continuado de abusos sexuales desde que la víctima tenía ocho años hasta los 17, aprovechando las visitas veraniegas que la joven realizaba a casa de sus abuelos.
Según la sentencia del alto tribunal, al menos en tres ocasiones, cuando la niña tenía entre 8 y 12 años, Cirilio Montoiro le realizó tres penetraciones con un artilugio que simulaba un pene de madera. Además, perpetró otros abusos como tocamientos y la obligó a besarle los genitales. Posteriormente, la víctima comenzó a resistirse, pero su abuelo la siguió presionando con dinero para continuar con las vejaciones y le amenazaba si ésta decidía contarles algo a sus padres.
In fraganti
Los abusos continuaron hasta que la joven dijo "basta", a los 22 años. En una de sus visitas a Villaflores decidió pillar in fraganti a su abuelo y grabarle en un vídeo con su teléfono móvil en el momento en el que éste le prometía "con insistencia" 20 euros a cambio de besar sus genitales. En el juicio celebrado en abril de 2008, el acusado negó los hechos y declaró que era la misma niña la que con diez años se le insinuaba y le provocaba. Pero el tribunal rechazó su versión y lo acabó condenando.
Sin embargo, la defensa de Montoiro presentó un recurso de casación ante el Supremo, que ahora ha decidido admitir a trámite. La sentencia considera que existieron tres delitos graves por abusos sexuales penados con entre seis y 12 años de cárcel, según el Código Penal vigente en aquel momento, que tipificaba la prescripción del delito a los diez años. Como los abusos finalizaron en agosto de 1994, y la denuncia se produjo en octubre de 2004, el Supremo ha estimado que los delitos caducaron.
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