la visita al Museo del Prado, la mayor pinacoteca del mundo, no podía faltar en el programa del presidente francés y su esposa. Los Reyes hicieron de guías de excepción y, para abrir boca, condujeron al matrimonio Sarkozy hacía las salas de Velázquez, donde se encuentran los mejores tesoros del genial pintor sevillano. 'Las Meninas' merecieron una parada especial y Carla Bruni se interesó por varios detalles de la obra que Doña Sofía se aprestó a explicarle.
El presidente galo y su esposa fueron después los primeros espectadores de la colección 'Los primeros Borbones. Pintura francesa del siglo XVIII', que hoy se abrirá al público. Fue Sarkozy quien actuó entonces de cicerone y mostró a los Reyes con especial orgullo el "cuadro invitado" de la exposición, 'Magdalena penitente', obra barroca de Georges La Tour, cedida para la ocasión por Museo del Louvre de París.
La primera dama francesa continuará hoy su periplo artístico por la capital. Mientras su esposo preside, junto a Zapatero, la XXI cumbre gubernamental hispano-francesa, que se celebrará en la Moncloa, Carla Bruni visitará, de nuevo acompañada por la Reina, el museo Reina Sofía.
La jornada de ayer se cerró con la habitual cena de gala en el Palacio Real, donde se escucharon las palabras del presidente francés. "Como ministro del Interior aprendí a conocer a sus compatriotas luchando juntos contra el terrorismo de ETA; siento una verdadera fraternidad de armas y deseo hacer todo lo posible para que España y Francia, dos grandes naciones con una cultura universal que tanto han aportado a Europa y al mundo, unan sus fuerzas en los combates del mañana".
Fue un brindis largo y emotivo el que pronunció el presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy. En realidad, un discurso en toda regla cargado de loas a España en el que expresó su firme deseo de conferir un nuevo impulso a las relaciones entre ambos países y proclamó su "inclinación natural", como Stendhal, a la "nación española".
Sus elogios se redoblaron cuando glosó la figura de su anfitrión, el Rey Juan Carlos: "Usted encarna personalmente los lazos que unen para siempre a nuestros dos países", enfatizó Sarkozy al inicio de su salutación. Nunca un presidente francés se mostró tan afectuoso con sus vecinos del sur. Sarkozy dejó claro que su sentimiento de amistad se remonta a la época de José María Aznar, con quien "intensificó" la lucha contra el terrorismo.
"Con José Luis Rodríguez Zapatero seguiremos por la misma senda en la cumbre hispano-francesa; no bajaremos la guardia frente a esta lacra, ya sea el rostro odioso de ETA o el de Al Qaida", proclamó el mandatario francés. "Y, al final, venceremos", añadió.
El Rey agradeció a Sarkozy sus gestiones para que España participara en las reuniones del G-20 y su "esfuerzo para que se reconozca el papel que nuestro país puede y debe desempeñar en la definición del nuevo orden económico y mundial". También el Monarca español se congratuló de la "ejemplar cooperación policial y judicial" de Francia.