la Intrusa
La fiesta fue hace dos semanas, en su casa, ante 40 invitados que le rindieron honores de cumpleaños. Vamos, que se montó la de dios es trino y uno. Para la ocasión, Laura se customizó con un vestido de seda mikado rosa de Prada y customizó los salones como en una escenografía de Sueño de una noche de verano, la comedia de William Shakespeare. Muchas guirnaldas por aquí y velas por allá, pero sin duendes ni bailarines que de eso ya tendremos en la próxima edición del Festival Internacional Dansa València que se inaugura el viernes con la compañía israelí Batsheva. La celebración del aniversario se encuadró en la categoría de lo que llaman "fiestas privadas": con lista de invitados, mucha organización y un catering magnífico elaborado por Laura con la ayuda de sus hijas Blanca y Cayetana, que también lucieron diseños de Prada.
Y es que se ofreció pitanza en sesión continua. Hubo de todo, como en las cajas de galletas surtidas: pastel de foie caramelizado, roast beef sobre lecho de mostaza, croquetas de jabugo (o más bien jabugo con croquetas), tartaletas de puerros, sushi a tutiplén... Entre tanta delicatessen no podía faltar una barra situada a la entrada donde los camareros preparaban cócteles, que son como los replicantes de Blade Runner: siempre estarán ahí. Como era de esperar aquello se pobló de invitados con pedigrí: de Vicente y Amparo Lacomba, una pareja enteca y vivaz; a Mayrén Beneyto, tan refinada como nos tiene acostumbrados; pasando por Juan Rubio y Mayre Girona, Juan Eloy Durá y Mamen Rivas, Ernesto y Carmen Martínez-Colomer, con sus mejores esqueletos a cuestas; el doctor Juan Antonio Murgui con su hermana M. ª José y las hermanas de la homenajeada Blanca y Yolanda Fitera. Y fin de fiesta con tarta de cumpleaños, el happybirthdaytoyou con todos superemocionados y el momento sorpresa, sorpresa de abrir los numerosos regalos.









