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el cirujano vascular

18.04.09 -

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El sistema venoso
Imagen de un pie con las venas y arterias marcadas. /LP
El sistema venoso del organismo esta formado por dos entramados de venas cuya misión fundamental es llevar la sangre de vuelta al corazón, para que vuelva a oxigenarse y nuevamente a través de las arterias, dicha sangre lleve el oxigeno a todas las estructuras del cuerpo humano. Dicho así parece sencillo, pero tanto el sistema venoso como el arterial son tremendamente complejos y pretendo en este artículo dar una pincelada de lo que es su función y sus principales alteraciones.

La gente todavía confunde las arterias con la venas y por lo tanto la patología de ambas, no es infrecuente oír hablar de la vena aorta, cuando la misma es la principal arteria del organismo. También los pacientes nos relatan que alguno de sus familiares padeció de trombosis, refiriéndose a trombosis arterial, y que el también tiene por herencia problemas venosos.

El sistema venoso esta formado a grandes rasgos por dos sistemas, el profundo y el superficial, sobre todo a nivel de extremidades, ambos sistemas están interconectados por una serie de venas llamadas perforantes que mantienen el equilibrio circulatorio. La fuerza que impulsa la sangre de las extremidades superiores es fundamentalmente la gravedad. Sin embargo la sangre de las extremidades inferiores tiene que luchar precisamente contra esta fuerza para retornar al corazón y lo hace a través de una serie de fuerzas que son las responsables del retorno venoso: la contracción muscular, el resto de impulso del latido cardiaco y el efecto aspirativo del pulmón. Todas estas fuerzas actúan ayudadas por el sistema valvular, que es como un sistema de compuertas, que permiten el paso de la sangre hacia el corazón pero al cerrarse impiden que se produzca un reflujo de la misma.

Por esta razón no hay varices, en general, en las extremidades superiores, ya que la gravedad por si sola impulsa la sangre hacia abajo. Sin embargo en las extremidades inferiores cuando falla alguno de los mecanismos mencionados se produce la llamada insuficiencia venosa y la aparición de varices, edemas, y en grados mas avanzados y con la intervención de otros factores, las trombosis venosas, que sería el fracaso absoluto del equilibrio circulatorio de retorno, pues se ocluye todo el sistema.

A nivel abdominal las fuerzas son prácticamente las mismas: gravedad, aspiración, bomba muscular, pero al estar mas cerca del corazón, sus efectos tiene que ser menores.

Es interesante que las personas tengan presente que en principio las alteraciones o enfermedades de las arterias y las venas son totalmente diferentes, así como su gravedad en términos generales. Prácticamente nunca una trombosis venosa puede ocasionar una embolia arterial, pues ambos sistemas están separados y tienen dos filtros: los capilares y los pulmones. Del mismo modo los factores de riesgo para las enfermedades venosas y arteriales también suelen ser diferentes aunque muchos de ellos se pueden superponer. En resumen ambos sistemas son fundamentales para el buen funcionamiento de la circulación, pero se debe saber, que tanto su funcionamiento como sus enfermedades son totalmente diferentes.

Eduardo Ortiz Monzón

Angiología y Cirugía Vascular. Hospital Univ. Doctor Peset. Valencia
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