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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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Castellón

La investigación destaca el mayor contenido en vitamina C y su aroma más intenso
14.04.09 -

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Un estudio científico sitúa a la clemenules como la mejor variedad para hacer zumo
Puesto de venta de naranjas y mandarinas en un mercado.
La clemenules es la variedad de mandarina óptima para hacer zumo. Esta es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores de las universidades Miguel Hernández de Elche, Universidad de Murcia y Católica San Antonio, también en Murcia. El estudio coloca a la clemenules, la variedad citrícola por excelencia en la provincia de Castellón, como el tipo de mandarina más adecuado para elaborar zumo por su alto contenido en vitamina C, por su aroma más intenso y por producir el zumo más anaranjado.

El objetivo del estudio, que ha sido publicado en la prestigiosa revista Food Science and Technology International, "ha sido determinar cuáles son las variedades de mandarinas españolas más adecuadas para la producción de zumo", explica Antonio José Pérez, uno de los autores del trabajo, "y el zumo de la clemenules ha resultado ser el mejor", subraya.

Los científicos han analizado ocho de las variedades de cítricos más frecuentes: clemenpons, clemenules, ellendale, hernandina, marisol, nova, orogrande y ortanique. Los ocho variedades estudiadas se cultivaron en una finca del municipio murciano de Librilla, con el mismo tipo de suelo e idénticas condiciones de irrigación e iluminación.

Posteriormente, los científicos cuantificaron el contenido de vitamina C del zumo obtenido de las ocho variedades de cítricos, su color, la cantidad de componentes volátiles por cromatografía de gases de masas y la intensidad de los aromas mediante análisis sensorial.

Además, también analizaron la concentración de minerales (calcio, magnesio, potasio, sodio, hierro, cobre, manganeso y zinc), aunque en este apartado no encontraron diferencias significativas.


El 70% de la producción
El resultado de la investigación no ha dejado lugar a dudas: la clemenules, que supone cerca del 70% de la producción de mandarinas en la provincia de Castellón, es la de mejor calidad para elaborar zumos. Por contra, las menos apropiadas son la nova y la hernandina, apunta la investigación impulsada por las tres universidades de Murcia y Alicante. La variedad ortanique también parece tener una concentración más alta en aceites esenciales que pueden interferir en la calidad final del zumo. El resto de mandarinas estudiadas son apropiadas para la producción industrial de zumo, aunque las mejores son las clemenules, concluye la investigación.

Respecto al color del zumo, la variedad reina entre los cítricos castellonenses y las clemenpons proporcionan los colores más anaranjados. "Al consumidor español no le agrada mucho el color amarillo o claro del zumo de algunos cítricos así como un bajo contenido en azúcares propios de éste, aunque sea completamente natural y sin colorantes añadidos", apunta Antonio José Pérez en declaraciones a un portal de información científica.

Los resultados de esta investigación universitaria no han pillado por sorpresa a los productores castellonenses. Así, el delegado de La Unió de Llauradors en Castellón, el vila-realense Vicent Goterris, considera que "el mejor estudio es el del consumidor y el consumidor demanda clemenules".

No es de extrañar que esta variedad sea la "reina", en palabras de Goterris, de cuantas se cultivan en la provincia de Castellón. El delegado de La Unió de Llauradors matiza que la calidad de esta variedad ha tenido un efecto perverso sobre la producción y es que "el cultivo de cítricos en Castellón se ha 'clemenulizado'" desde que esta variedad se originara por mutación espontánea a partir de la clementina fina y que se detectó por primera vez en Nules en la década de los 50.

Goterris explica que la clemenules se ha impuesto como variedad estrella de la citricultura castellonenses (la producción ha superado este año los 300 millones de kilos), lo que supone concentrar la producción de mandarinas en los meses de octubre a enero "con lo que esta sobreoferta de producción hace que se desplomen los precios".

No en vano, el kilo de clemenules llegó a pagarse a tan sólo 15 céntimos entre el 25 de noviembre y el 1 de diciembre, según los datos oficiales recopilados por la Conselleria de Agricultura. El precio máximo esta temporada ha sido de 0,28.
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