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Este matadero es propiedad de la Mancomunitat de Camp de Túria y José Gimeno es el adjudicatario. La Conselleria clausuró la instalación el 24 de septiembre al alegar que no garantizaba el bienestar animal. Según el empresario, en se Benaguasil presta servicio a carniceros de toda la comarca y poblaciones limítrofes de L'Horta. Además, sacrifica más de la mitad de los toros de los festejos de bous al carrer.
Entre las deficiencias figuraba la falta de limpieza, la ausencia de bebederos en algunas cuadras o que un mismo operario trasladaba pieles y sacrificaba las ovejas. "Las faltas que yo debía subsanar eran leves y lo arreglé al principio. La valla correspondía al Ayuntamiento y al final también me ha tocado a m, afirma Gimeno. Una vez se han arreglados los defectos, Sanidad autorizó al matadero a retomar su actividad. La instalación abrió el domingo.
José Gimeno mantiene que la valla fue derribada durante las obras de urbanización de la zona industrial en la que se halla el matadero. Las actuaciones fueron realizadas por gestión directa del Ayuntamiento.
Enfrentamiento a tres bandas
Tanto el adjudicatario como la Mancomunitat afirmaron durante meses que, por este hecho, el Consistorio tenía que levantar la valla. El alcalde de Benaguasil, Joaquín Segarra, por el contrario, replicó que ni el empresario ni el ente comarcal aportaron un euro en la urbanización del polígono "como hicieron todos los propietarios".
No había consenso. Las instituciones sólo se ponían de acuerdo para aconsejar a Gimeno que reconstruyese la valla y que después acudiese a la justicia para dirimir quién paga las obras. Y finalmente, el empresario parece haber tomado esta vía.
"Ahora mismo tengo paralizado el bolsillo y la cabeza", lamentaba ayer Gimeno, quien resaltó que el conflicto le ha dejado al borde de la ruina. No quiso dar una cifra de cuánto dinero ha gastado desde septiembre: "He tenido a doce trabajadores parados, pagándoles el salario y la seguridad social".
José Gimeno recalca que no sabe todavía si acudirá a la justicia para reclamar una compensación por el medio año en que ha tenido la instalación parada. "Hay que analizarlo, pero lo que está claro es que me ha supuesto mucho dinero. A los empleados hay que sumarle el canon a la Mancomunitat y los trabajos que hemos perdido".
Este punto también guarda cierta polémica. Mientras desde la Mancomunitat señalaron que Gimeno debía el canon de 2007, el empresario asegura que está al día.
Desde Iniciativa, el portavoz comarcal, Paco García, afirmó que es una buena noticia la apertura del matadero. Sin embargo, criticó que el adjudicatario haya tenido que pagar la valla "por las disputas de Ayuntamiento y Mancomunitat".







