Gallizo resaltó que la Comunitat Valenciana y en concreto la provincia de Valencia "necesita" una nueva instalación penitenciaria ante el incremento de la población reclusa. El centro será clave para reducir la saturación actual de la cárcel de Picassent. En este aspecto coinciden tanto responsables de Interior como los propios funcionarios.
La construcción de esta macrocárcel (1.008 celdas más 200 complementarias) se prolongará unos 26 meses siempre y cuando no se produzcan retrasos. En el momento cumbre de la obra trabajarán 900 empleados. Lo habitual es la contratación de personal de la localidad o la comarca por la mayor facilidad de desplazamiento.
Un informe del Ministerio del Interior cifra en unos 30 millones de euros al año los beneficios de la nueva penitenciaría.







