Castellón
Usó, que presentó ayer mediodía la novela, que publica Proa, señaló que nunca hubiera imaginado que acabaría escribiendo sobre un violinista de Polonia, pero "cada día, en Castellón, donde trabajo, me encontraba con un músico que tocaba el acordeón en la calle y pensé que detrás de aquella mirada existía una historia".
Una vez encontró la primera frase de la novela, supo cómo sería Tadeusz, que con un futuro prometedor de joven acaba tocando música en la calle de un país que no es el suyo y, además, lejos de su enamorada. De trasfondo, aparecen alusiones a las mafias que se enriquecen con el tráfico de personas, hay añoranza y se retratan diferentes personajes secundarios que contribuyen a enriquecer la trama.
Sin embargo, advierte, "no he querido hacer ningún reportaje de nadie en concreto, ni de mafias, aunque sí he leído libros sobre este tema porque, de lo que se trataba, era de hacer literatura".
De esta historia, también llama la atención la voz del narrador, "muy próxima al lector, puesto que interviene siempre que quiere, con comentarios variados".
Usó, nacido en Vila-real en 1963, es la segunda vez en su trayectoria literaria que queda finalista del Sant Jordi, "un premio que siempre me ha dado mucho respeto y que creo un buen escaparate para poder llegar al máximo de gente". Preguntado sobre si no da un poco de rabia haber quedado en dos ocasiones finalista, pero no haberlo ganado nunca, el escritor bromeó que "igual a la tercera gano". Usó tiene unas cuantas novelas publicadas, con buenos elogios de la crítica, y con algunos premios en su haber.




