La Safor
También aparecieron ocho pozos rellenos de cerámicas medievales e ibéricas y los restos de una posible noria medieval, con multitud de cerámicas de los siglos X al XIV. Los pozos eran de planta circular. Respecto a las cerámicas, de un total de 400 fragmentos recogidos, de los que se inventariaron 175, un total de 373 corresponden a cerámicas ibéricas; 20 a ánforas romanas; y 7 a barniz negro.
Los colores que más se aprecian en estas piezas son el rojo-vinoso y el marrón sobre fondos anaranjados o cremas. Los motivos decorativos son geométricos simples o vegetales, con total ausencia de los temas zoomorfos.
"Las formas ofrecen una muestra típica de cualquier poblado ibérico evolucionado: páteras campanienses, ollas y ollitas de tipo arcaizante, ánforas, platos de borde reentrante, cuencos, vasitos, etcétera".
Los investigadores, tras realizar minuciosos estudios de los restos encontrados, concluyeron que se trata de pozos en aprovisionamiento de agua para el poblado que debió existir contiguo a ellos y que tanto por las avenidas periódicas del río, como por la destrucción y movimientos de tierra, ha desaparecido, así como todos los vestigios de estructuras y construcciones existentes.
También han averiguado que la presencia de cerámicas en el interior de los pozos se debe a un cegado natural, por la acción de las aguas, ya que no se encontraban en los niveles más profundos, y sobre ellas, una capa considerable de restos de aluvión.







