Comunidad Valenciana

La asignatura de chino como materia optativa, es decir, de libre elección por parte de los alumnos, se va a introducir en el segundo ciclo de Secundaria y en Bachillerato.
Incluída en los temas a impartir en el Taller de Lengua Extranjera, el idioma asiático tendrá dos horas semanales de docencia en tercero de Educación Secundaria Obligatoria y una hora en cuarto curso de este nivel educativo. Por lo que respecta a Bachillerato, los alumnos que elijan esta asignatura, dentro del aprendizaje de la segunda lengua extranjera, recibirán cuatro horas semanales de clase.
La asignatura, tal y como adelanto Font de Mora, tendrá una primera fase experimental. Entre otras razones, por las dificultades que entraña encontrar profesorado para impartirla y por el desconocimiento de la demanda que tendrá.
Lo que sí parece tener claro el Gobierno valenciano es que las calses deberán tener como mínimo 15 alumnos, con posibilidad de reducir la cifra "debido a la dificultad de la lengua", matizó el portavoz del Consell, Vicente Rambla, al término de la sesión plenaria.
La enseñanza de ese idioma se pondrá en marcha atendiendo al criterio de población de las tres provincias. Además, los centros podrán activar el chino como materia de diseño propio, según contempla una orden de mayo de 2008, de la Conselleria de Educación, por la que se regulan las materias optativas de Secundaria.
Consiste en la solicitud de autorización de una determinada materia vinculada al entorno productivo del centro y, para ello, deberá acreditar la disponibilidad de los recursos docentes y materiales necesarios para hacer frente al mismo.
Para el vicepresidente del Consell, un factor determinante para que los jóvenes encuentren un puesto de trabajo "es conocer idiomas, de los países con una actividad económica y desarrollo alto".
Aunque ya se informó en su día, Vicente Rambla reiteró que se han mantenido contactos con la Embajada de China en España así como con la Embajada de España en China, y destacó la "gran disposición" por parte de las autoridades de este país para que "pueda haber un desarrollo del idioma".
Así, insistió en que existe una "total colaboración" por parte de China para poder mandar profesores y llegar a acuerdos para que el número de docentes sea "suficiente para adecuarlo a la demanda", apuntó.
Rambla añadió que el chino y el inglés son "fundamentales para dotar de capital añadido" a los estudiantes de la Comunitat y subrayó que en el mundo global, "los jóvenes saben que no compiten por un trabajo en su barrio o en su pueblo", sino que lo hacen con ciudadanos de todo el mundo para encontrar un puesto de trabajo".
Por ello, "tienen que hacerlo con el máximo nivel de formación y capacitación posible", abundó.
En la actualidad, el chino se oferta en las Escuelas Oficiales de Idiomas de Alicante, Valencia y Castellón y la Universitat de València cuenta con un centro del Instituto Confuncio, el equivalente al Instituto Cervantes para este idioma.
Los estudios de esta lengua constan de seis cursos de 120 horas cada uno, y en la actualidad la matrícula, al inicio del curso académico 2008-2009, supera la cifra de los 500 alumnos.
La medida ha sido rechazada por los sindicatos de enseñanza, las organizaciones de padres con mayoría en los centros públicos y por los partidos de la oposición.
La introducción del aprendizaje del chino en la escuela la califican de nuevo capricho de Font de Mora, algo innecesario por ahora en la enseñazna valenciana.
Tras la polémica implantación de Educación para la Ciudadanía en lengua inglesa en los centros escolares valencianos, la incorporación del chino mandarín como segunda lengua extranjera tampoco ha dejado indiferente a ningún sector vinculado al mundo de la educación en la Comunitat.







