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El plan zonal que abarca ambas localidades es el mismo que incluye Moixent, donde ya se rechazó el macrovertedero para cinco comarcas. Así, la ubicación de este basurero sigue dando problemas.
En este último caso, Beniflà y Rafelcofer enseguida se posicionaron en contra y ahora se han adherido a la negativa Beniarjó y Potries. El punto de transferencia de residuos no entiende de color político.
El alcalde de Beniarjó, Salvador Enguix (PP), señaló ayer que está disconforme con esta iniciativa porque la planta se ubicaría muy cerca del casco urbano de la población.
Añadió que con esta infraestructura "van a ser más las molestias que los beneficios". Enguix envió esta semana al alcalde de La Font d'en Carròs, Gaspar Pérez, una carta comunicándole el rechazo a la planta de transferencia y pidiéndole que reconsidere la ubicación del proyecto y estudie otro punto en donde el impacto sea el mínimo. Una iniciativa de estas características lleva consigo un importante trasiego de camiones de basura, por lo que según Enguix, "es preferible que esté alejado del casco urbano".
Por su parte, el alcalde de Potries, Joan Ferran Monzó, expresó su desaprobación con respecto a la planta y exigió la elaboración de un estudio exhaustivo sobre el daño que puede ocasionar esta infraestructura.
El dirigente nacionalista no quiere que ocurra en La Font lo que sucedió con la planta de residuos sólidos urbanos de Ador, en la que éste era el municipio "que percibía una determinada cantidad económica y no tenía ningún tipo de molestias, mientras que los pueblos de alrededor estuvieron sufriendo malos olores durante muchos años".
En Beniflà, el responsable socialista Salvador Castellá, anunció que en el próximo pleno todos los partidos políticos del Consistorio van a votar en contra de la planta de transferencia de La Font.







