Y es que la crisis del ladrillo ha repercutido y mucho a las cementeras, entre ellas a la planta de Sagunto. "La situación de hoy para la fábrica es preocupante, pero no es crítica", matizó el director de la planta en el municipio, Juan Aniz.
En este sentido, Aniz explicó que ya en abril de 2008 se ajustó la plantilla a través de prejubilaciones y, por ello, "ahora no hay previsión de hacer otro plan de ajuste más drástico para la plantilla".







