Las ciudades modernas no se construyen sólo a base de vanguardismo arquitectónico y de urbanismo expansivo. La conservación de sus señas de identidad, especialmente de los barrios históricos, y de sus restos arqueológicos, es pieza clave para que la oferta de una urbe combine a la perfección lo antiguo con lo actual. Por ello, el inicio de los trabajos de recuperación del Palacio Real es una noticia que dignifica la vida ciudadana de Valencia y que le permite reencontrarse con un pasado de esplendor injustamente olvidado bajo una capa de asfalto.







