L'Horta

El Ayuntamiento de Torrent aprobó su presupuesto municipal para 2008 en el pasado mes de septiembre. Por aquel entonces, y en la tónica general seguida por todas las instituciones, la partida de la concejalía de Bienestar Social aumentó su cuantía en un millón de euros. Así, de los dos millones del anterior ejercicio se pasó a tres, del total de 77 millones del presupuesto.
Pero la celeridad de la crisis deja corta cualquier previsión. Las más de cien personas que diariamente pasan por los tres centros de servicios sociales de que dispone el Ayuntamiento de Torrent han consumido en diciembre, enero, febrero y marzo la totalidad de los 250.000 euros destinados a las ayudas más urgentes.
Vivienda o alimentación
Estas son las prestaciones que se ofrecen a los vecinos para poder afrontar las necesidades básicas de alimentación, luz, agua o alquiler. Las peticiones se han triplicado desde que estalló la crisis, y cada día pasan una treintena de personas por cada centro, cada una de ellas en busca de ayuda para solventar una situación desesperada.
La concejala de Bienestar Social en Torrent, Pilar Vilanova, atiende personalmente a los vecinos que acuden a solicitar ayudas a los centros sociales, aunque quienes estudian uno a uno los casos son los trabajadores sociales.
Vilanova explica que las ayudas que suministra el Ayuntamiento son finalistas, es decir, que van destinadas a cubrir una necesidad concreta como puede ser el pago de un alquiler para evitar un desahucio. Eso sí, los impagos por préstamos bancarios son otro cantar. "Nosotros no pagamos hipotecas, porque si lo hiciéramos habríamos agotado el presupuesto en pocos días", asegura la concejala.
Y es que los casos que día a día desfilan por las oficinas de los servicios sociales son dramáticos. Allí ofrecen una ayuda urgente por persona y mes de un importe variable, porque se realizan para cubrir una necesidad. Pero en ningún caso superan los 400 euros.
La mayoría de personas que reciben esta ayuda la completan después en Cáritas, que en Torrent es parroquial. La ONG suministra alimentos de primera necesidad como arroz, leche, pasta o azúcar, aunque también soluciona problemas económicos puntuales.







