Morvedre

Su relato se ha quedado grabado al rojo vivo en cada uno de los pedacitos y muescas de esta mole industrial que se levanta a orillas del Mediterráneo como testigo mudo de una época que, dentro de unos meses, se contará a turistas, vecinos y visitantes.
El horno alto número dos (hubo un primero y un tercero) fue construido en los años veinte. Hasta 1926 no produjo su primera colada de mineral. En 1962 fue derribado por quedarse obsoleto y reconstruido, aunque se conservó parte de la cimentación del original. Su candente actividad no se frenó hasta 1984 cuando la reconversión arrasó con buena parte del legado industrial de la ciudad.
Pero, afortunadamente, este microondas talla XXL quedó en pie para ser ejemplo de lo que aconteció en aquellos días. El largo proyecto de rehabilitación y puesta en valor está a punto de concluirse, más de diez años después de que comenzarán los trabajos de recuperación de aquella torre superviviente, que se mantenía en pie consumida por el óxido y los actos vandálicos.
Fue a finales de los años noventa cuando los expertos decidieron reforzar su estructura para evitar que se viniera abajo. Pero el lifting arqueológico no se intensificó hasta 2007, cuando se reurbanizó el entorno y se inyectó una nueva cantidad para eliminar las arrugas que había ido dejando el tiempo y el olvido.
Ahora la tercera fase, que ha dispuesto un millón de euros, está a punto de convertir un sueño en realidad: recuperar una parte del legado de la localidad y darlo a conocer como ejemplo y emblema del esfuerzo titánico de todo un pueblo.
Hasta 46 metros de altura
Más de 2.600.000 euros son los que se han invertido hasta el momento en el horno alto, pero el Ayuntamiento de Sagunto todavía busca financiación para que un ascensor, a modo de teleférico, permita a los grupos de visitantes ascender hasta los 46 metros de altura para contemplar una de las vistas más impresionantes que se pueden admirar desde una torre cargada con la energía de la historia.
Esta semana se presentaba el proyecto de recuperación del horno alto con un reto a corto plazo: que este verano sea el objeto de todas las miradas, turísticamente hablando.
Al acto asistía la directora de patrimonio Cultural Valenciano, Paz Olmos. La intervención incluye la creación de un Centro de Interpretación, con capacidad para 140 personas, y una zona donde se proyectarán documentales de la historia siderúrgica de Puerto de Sagunto.
Se creará una red de visitas que se conectará con el futuro Museo industrial y que se ubicará en la antigua Nave de Efectos y Repuestos, cuya rehabilitación se retomará en breve tras el cambio de las cubiertas del edificio.
Este conjunto se convertirá en una joya del patrimonio industrial única en España. Todo un reclamo turístico de primer orden que ayudará a engrosar el vasto legado arqueológico de la capital del Camp de Morvedre.
Este sueño de acero y metal se está construyendo con el respaldo del Consell, el Ayuntamiento de Sagunto, a través del Plan de Dinamización del Producto Turístico, y la Fundación para la Protección del Patrimonio Histórico e Industrial.
Los visitantes podrán recorrer la base del enorme horno e ir ascendiendo por el mismo para conocer cómo se fundía el metal en su interior.
Elementos al aire libre de la antigua actividad siderúrgica, como cañones de carga o vagonetas, formarán parte de este paisaje fabril que servirá de paseo arqueológico divulgativo. Porque conocer cómo se forjó la historia siempre es una aventura apasionante. Y el horno alto está dispuesto a contar la suya con la emoción de quienes recuerdan y la sorpresa de quienes aprenden. No se lo pierdan.







