Tema del día

Estamos en lo que ya se conoce en el contorno como la 'Zona cero', el centro de lo que puede ser un enorme basurero si no se cambia el rumbo del proyecto. Y en ello están los vecinos. Aquí se espera que vengan el día ocho por la mañana varios miles de personas para mostrar su oposición a la planta. Será una jornada de reivindicación festiva, con música y comida de hermandad, y entre todos compondrán un gigantesco NO que será fotografiado desde una avioneta.
La comarca no quiere el basurero. Los agricultores y los dueños de fincas reconvertidas al turismo rural, menos todavía, porque ven amenazadas sus actividades económicas y su forma de vida. Los únicos que están a favor son quienes han tenido la opción de vender sus tierras a buenos precios.
Los alcaldes de las tres poblaciones afectadas: Moixent, Fontanars dels Alforins y La Font de la Figuera, también se muestran contrarios al proyecto. En unos casos, desde el principio; en alguno, la oposición a que se instale allí la planta se ha consolidado cuando han visto crecer el enfado unánime de los vecinos. Entonces empezaron a desvanecerse los reticentes argumentos de que aquello significaría creación de riqueza y puestos de trabajo.
Quienes tienen más claro que es preciso preservar la zona con sus valores actuales, preguntan insistentemente: ¿Cuántos empleos de calidad se perderán en las bodegas y en otros negocios por cada puesto de trabajo de menor entidad que pueda generar un vertedero que no quiere nadie?
La solución definitiva podría llegar si fructificara una petición a la Conselleria de Medio Ambiente para que declare el término municipal de Moixent con alguna figura de protección natural que impidiera la instalación. Fontanars es 'Lugar de Interés Comunitario' (LIC) y por eso queda a salvo, pero la planta quedaría junto a su linde y el de La Font.
Luis Francés afirma que es preciso seguir batallando por esta tierra especial que, según apostilla, es capaz de dar maíz y melones sin regar nada en pleno verano.







