Vida y Ocio

Preguntados por el aumento o no de las peticiones para concursar, Guardiola explica que las llamadas para participar "han ido creciendo desde el momento que empezamos y siempre proporcionalmente a la audiencia. Pero sí es cierto que ahora hay más gente de los que se presentan al cásting, que antes trabajaban y han perdido su empleo en los últimos meses". Por la contra, Lloveras no duda en aclarar que la gente "un poco más apurada intenta buscarse la vida y tener ingresos suplementarios. Eso se nota en que, desde hace seis u ocho meses, las peticiones han subido entre un 15 y 20%".
En Pasapalabra, "el perfil -añade Guardiola- no ha cambiado porque las exigencias requeridas son las mismas. Si por el contrario, nos referimos a la gente que se presenta al cásting hay más personas que están en paro". Lloveras explica que la gente que acude "es de clase media-baja, con un nivel de cultura correcto pero sin salirse. Por el concurso ha pasado bastante gente humilde para quien ganar 3, 4 o 5.000 euros les saca de un apuro. Es un sobresueldo bastante excepcional que a veces multiplica por tres o cuatro el suyo. Desde ese punto de vista, se ha agudizado el número de candidaturas de ese perfil".
Las edades varían según el concurso. En Pasapalabra, alrededor del 60% está entre 35 y 50 años, el 25 en una edad inferior y el resto son personas mayores. En La ruleta de la suerte se da un amplio abanico de edades comprendido entre 18 y 50-55 años, con un grupo importante de entre 20 y 40, "porque -mantiene Lloveras- es un concurso con un perfil muy dinámico, rápido y esto retrae a la gente mayor". Todos son conscientes de la crisis, pero la cuestión es si los que se presentan reconocen que es una ayuda a sus problemas económicos. En Pasapalabra, su director nos ilustra: "Por supuesto: hay muchos concursantes que han reconocido que si consiguen el bote podrán solucionar problemas económicos importantes".
El productor ejecutivo de La ruleta de la suerte explica que normalmente al ganador le hacen una pregunta tópica que tiene un punto de morbo: ¿para qué vas a utilizar el premio? "A menudo responden que para pagar deudas, amortizar parte de la hipoteca o, en algunos casos, darse un capricho que el sueldo no se lo permite, como hacer un viaje o comprar algo para la casa".
En los tiempos que corren podría existir la posibilidad de revisar las cuantías de los premios a la baja, por ahorrar, o al alza, para animar a las personas. Pero en el caso de Pasapalabra no tienen intención de hacerlo. Y en La ruleta tampoco "porque, como el concurso tiene una salud maravillosa".
Guardiola resalta la alegría que invade el plató cuando se entrega el bote. "Parece que el dinero se va a repartir entre los presentes. Pero si se trata de hablar de algún caso curioso, un concursante, que logró llevarse un bote de 312.000 euros, nos contó que, estando en su casa la familia reunida para comentar una reforma de la vivienda, él preguntó que de dónde iban a sacar el dinero. Entonces su hija dijo: ¿del bote de Pasapalabra que va a ganar papá?. Dicho y hecho, vino, jugó y ganó. Terminó el programa llorando", relata Guardiola.







