Alicante
Los alumnos, que acudieron en masa al segundo debate sobre el Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES) que se celebró en el Paraninfo, aprovecharon la ocasión para dejar bien marcadas algunas de sus posturas ante la reforma que impone el Plan Bolonia, hacia el actual sistema universitario y, por extensión, hacia las políticas educativas de las diferentes administraciones.
De hecho, el actual presidente del Consejo de Alumnos, el jijonense Cristian Sirvent, aprovechó su discurso en defensa de la reforma de los títulos universitarios para dejar bien clara la postura que defiende la organización que representa Campus Jove: su afinidad a las directrices que marca el socialismo de Madrid, tal y como ha venido sucediendo los últimos años en esta asociación de universitarios de la que han salido Luis Marco, actual secretario de Acción Electoral y Comunicación del PSPV-PSOE en Alicante, el diputado Erik Campos, o la actual secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín.
Frente a Campus Jove se sitúa, con una clara diferencia de objetivos aunque de talante progresista, el colectivo Asamblea de Estudiantes de la Universidad de Alicante, surgida al calor de las movilizaciones anti-Bolonia del último año. Esta Asamblea, al igual que ha sucedido en numerosos campus españoles, consciente de la importancia de estar representada en los principales foros de discusión universitarios, está perfilando la manera de oficializar su organización para presentarse a las elecciones a Claustro aunque antes ha de definir su organigrama ya que hasta la fecha actuaba de modo asambleario y no había representantes sino portavoces, como es el caso de Patricia García en el último debate.
Universitarios Progresistas, encabezado por su coordinador, Ángel Amaro, lleva años luchando por ocupar la mayoría de los escaños para estudiantes del campus alicantino pero la falta de recursos y la preponderancia de Campus Jove se lo ha impedido hasta la fecha. Junto a estas organizaciones hay otras, más minoritarias, que también tienen intención de realizar campaña en las aulas, en los departamentos y en cada junta de centro para captar los votos que les hacen falta para ocupar uno de los 78 escaños que el Claustro tiene reservados para los alumnos -sobre un total de 300-.
Y desde ahí los alumnos empezarán a proponer porque su voto también cuenta. La cuestión es que la participación de los alumnos en cualquiera de las elecciones que se han venido celebrando en la UA no ha superado el 10% y para ello los alumnos saben que han de movilizar el voto. Por eso no deja de sorprender que el Paraninfo estuviera el jueves ocupado por más de 1.100 personas, en su mayoría estudiantes y, también hay que decirlo, casi todos a favor de las propuestas revolucionarias que promulgan desde la Asamblea de Estudiantes.






