Alicante

Desde el Rectorado se habían suspendido durante tres horas las clases para que todos pudieran asistir a este segundo gran debate sobre la futura reforma de la Declaración de Bolonia, el denominado Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES), un proyecto que terminará con actuales titulaciones españolas en octubre de 2010 y que modificará profundamente la enseñanza universitaria.
Bronca
No obstante, lo que un primer momento empezó como una exposición de argumentos a favor de Bolonia por parte del rector, Ignacio Jiménez Raneda, acabó se convirtió en una bronca descomunal entre los dos principales colectivos de representación de estudiantes de la Universidad de Alicante: el Consejo de Alumnos, capitaneado por su presidente, Cristian Sirvent, y la Asamblea de Estudiantes que, pese a no estar conformada como asociación, tiene intención de oficializar su organización en las próximas semanas para poder presentarse a las elecciones parciales a Claustro de la UA que se celebran el próximo 31 de marzo.
Así pues, la celebración de este debate, que el mismo rector propuso realizar dos meses atrás, fue aprovechado por los colectivos de estudiantes para dar el pistoletazo de salida a una precampaña que terminará con la renovación de los representantes del Claustro, principal órgano de gobierno de la UA.
De espaldas
Mientras se entrelazaban reflexiones sobre las consecuencias de la reforma de títulos y acerca de la escasa participación de los alumnos en el proceso, Cristian Sirvent utilizó su discurso en defensa de Bolonia para calificar a los estudiantes de la Asamblea de "anárquicos e independentistas", cuestión que puso en pie a casi todo el Paraninfo.
Los estudiantes anti-Bolonia -casi todos agrupados en la Asamblea-exigieron su dimisión, le pidieron que se marchara y muchos le dieron la espalda mientras continuaba con su exposición. Las interrupciones continuaron durante el resto del debate mientras el rector se removía en su asiento respetando siempre su turno de palabra.
El debate siguió calentándose cuando empezaron con la ronda de preguntas. Pero entonces Bolonia importaba ya poco. Casi todos los estudiantes utilizaron esta ocasión para criticar al contrario y para defender a los suyos.
Otros, casi siempre docentes, afirmaron que el Plan Bolonia para la reforma de las universidades era una "utopía" y hasta hubo algunos que utilizó el símil de la presencia de la empresa en la elaboración de los planes de estudio como el "reparto del botín que realizan los bucaneros en la Isla de la tortuga".
Tras dos horas y media de debate, el Paraninfo de la Universidad de Alicante se había convertido en una casa de locos. Sí que se habló de Bolonia, y de los títulos, y de lo caro que resultarán los postgrado y los másters. Pero poco.
Los enfrentamientos entre los universitarios convirtieron de este modo el debate en una pugna entre los distintos colectivos que pugnan por las elecciones a Claustro del próximo mes.




