Esta tesitura puede ser razonable en una concepción del deporte de alta competición, del deporte de élite, pero tiene poco sentido a nivel de iniciación deportiva, de formación deportiva y deporte escolar, entendido como lo hace Domingo Blázquez como todo deporte que realiza un individuo dentro y fuera de la escuela, en edad escolar.
Como poco, situaciones como la del niño Juan Pérez y la imposibilidad de competir en el deporte que él ha elegido por una cuestión de sexo, transmite la imagen a nuestros niños, niñas y jóvenes que existen deportes para chicas y deportes para chicos y fosiliza la creencia que esta situación es acertada.
El sistema educativo, al igual que otros muchos ámbitos, trabaja por desterrar ciertas visiones androcéntricas y sexistas de las relaciones y del funcionamiento social. El campo de la educación física y el deporte, desgraciadamente muy influenciado y mediatizado por el deporte de élite y el deporte espectáculo, trasmitidos desde los medios de comunicación de masas, y por la desigualdad en los modelos de referencia, ha mostrado ciertas carencias en este sentido.
El profesorado tiene que luchar en contra de los prejuicios del alumnado respecto a históricos cánones de pensamiento que aducen consideraciones tales como "el fútbol es de chicos, yo no juego", "la gimnasia es de chicas"... prejuicios, recelos, comentarios desafortunados, miedos y convencionalismos que situaciones como las de Juan Pérez tienden a reforzar.
M.ª Elena Simón, experta en análisis de género señala que la escuela es "una cancha de innovación relacional" y la defiende como "ámbito de desarrollo de la idea de equivalencia y cooperación entre sexos" pero sin quedarse solo en el valor de la igualdad como discurso, sino pasar a la acción, a la práctica de la misma, como afirma la autora "...adaptando sus modos y contenidos a una intervención decididamente coeducativa" "educación con enfoque de género y no sexista, que contenga componentes hasta ahora ausentes o con implantación muy débil y dispersa".
Un ejemplo real y concreto de esta intervención e innovación de enfoque es la creación, crecimiento y consolidación del Colpbol. El colpbol es un deporte nacido hace 12 años en la escuela a partir de un proceso de investigación en la acción con el objetivo de superar las limitaciones educativas de los deportes más tradicionales y conjugar los elementos propios del deporte con unos parámetros más educativos en donde la coeducación, la igualdad, la solidaridad y la cooperación elevada al máximo exponente, son sus elementos capitales.
Es un deporte en equipo mixto e imprescindiblemente cooperativo que actualmente practican más de 3.000 escolares de la Comunitat Valenciana y de otros territorios como Castilla-La Mancha, Aragón, País Vasco o Madrid.
El colpbol nace como un deporte mixto y el alumnado lo percibe como algo natural porque el juego ha nacido así, es inherente al mismo, y no se produce ningún prejuicio más o menos arraigado como ocurre con otras disciplinas o deportes más tradicionales y consolidados en donde la separación de chicos y chicas es habitual y mediatiza la capacidad del individuo de aceptar de buen grado el juego mixto y además el indispensable y altísimo grado de cooperación, al ser un juego al primer toque, hace a todas las jugadoras y jugadores igual de valiosos e importantes.
Las "Trobades de Colpbol", competiciones ludicodeportivas de colpbol nacidas a raíz de la introducción del mismo como un nuevo contenido en el área de Educación Física en los diferentes niveles educativos -primaria, secundaria, bachiller, ciclos formativos...- plasman en eventos concretos, en los que participan actualmente más de 40 centros educativos valencianos, y constatan la validez de estos valores en una disciplina deportiva.
El colpbol da una respuesta creativa desde la práctica deportiva, más acorde con los valores de la sociedad democrática y que aboga por la igualdad de género como un factor primordial y permite el desarrollo de cualidades y habilidades deportivas sin sesgos de género.
Una concepción intrínsecamente educativa del deporte y un ejemplo real de que deporte e igualdad pueden y deben ir de la mano.




