La Costera

Las localidades que se han adherido a este nuevo programa son Barxeta, Estubeny, la Font de la Figuera, Llanera de Ranes, Llocnou d'En Fenollet y Novetlè.
La adhesión a este plan por parte de algunas corporaciones locales tiene como objetivo prestar mejor este tipo de servicio a sus ciudadanos e impulsar la seguridad en sus municipios en las épocas puntuales en las que se realiza este tipo de espectáculos.
Esta iniciativa vino motivada principalmente para dar cobertura a aquellas poblaciones pequeñas con pocos recursos que organicen en sus fiestas locales algún tipo de espectáculo pirotécnico que pueda conllevar riesgos para los ciudadanos.
Según el diputado de Asesoramiento Municipal, Francisco Lledó, "la buena aceptación con la que acogen cada año los Ayuntamientos y las comisiones festivas este servicio es uno de los motivos que nos animan a actualizarlo y a mejorar sus prestaciones".
Por eso, añadió Lledó, "este año hemos decidido actualizar toda la planimetría del espectáculo pirotécnico de forma digital y almacenar la información que se envía al municipio en bases de datos informatizadas".
En todo disparo de fuegos artificiales se ha de seguir un protocolo de actuación que implica a los Ayuntamientos, bomberos, hospitales, centros de salud, policía y voluntarios.
La forma de solicitar y acceder a este servicio de seguridad es voluntaria y no acarrea coste alguno a los municipios. Aquellas localidades que lo requieran tendrán que solicitárselo a la Diputación.
Estos programas aparecen regulados por un Real Decreto del Gobierno Central en febrero de 1989, que consiste en prever todos los riesgos que existen en actos pirotécnicos.
Por otra parte también recogen todas aquellas medidas preventivas en las zonas en la que estos servicios se dispongan a actuar para evitar y preparar las diferentes actuaciones de los servicios de emergencia en caso de que se produzca un accidente.
Estas medidas marcan la zona de fuegos dónde se instala el espectáculo, delimitando el perímetro de protección, así como la cantidad máxima de público que puede asistir al espectáculo y el perímetro de la zona.
Dichas reglas también definen la ruta por la que ha de entrar el pirotécnico hasta la zona de fuegos o la preparación del momento del disparo.







